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miércoles, junio 23, 2010

Tránsfugas y oportunismo político

Un día después de la primera ronda presidencial, es decir, el pasado 30 de mayo, algunos que se dicen llamar “lideres” salieron altaneros reclamando el triunfo del Partido de la U. Da risa. No se sabe si es oportunismo político u otra forma rocambolesca de hacer política.

Lastimosamente el triunfo del Partido de la U está llevando a algunos, y sin descaro alguno, a reclamar triunfos que aún no han cosechado. Ojalá que la sociedad no caiga en estas trampas sucias y socarronas que se irán a dar en muchísimos municipios. Pues la finalidad de estos grupúsculos no es más que el apetito burocrático y presupuestal de los municipios. La verdad es que no se entiende cómo es que alguien de la noche a la mañana resulte reclamando liderazgos que no ha construido.

En el norte del Tolima, municipios como Honda y Mariquita, ya se están dando estas maromas políticas. En Mariquita los grupos que llegaron en paracaídas al Partido de la U. se están dando a conocer con el eufemismo de “TOCONBOR”. Es decir, “Todos contra Bohórquez”. Lo agrupa una serie de individuos que políticamente no tienen ideas claras. Solamente las ganas de figurar para hacer el ridículo. Son ilusos. Tan así que llegaron a proclamarse como los verdaderos dueños de los 8.259 votos que sacó la U en Mariquita. Cualquiera sabe que la mayoría de esos votos son de opinión. Los “TOCONBOR” deben entender que en las parlamentarias la U obtuvo 4.677 votos de los cuales ellos obtuvieron una tajada muy pichurria. Si ello es así ¿de dónde sacan el cuento que ellos son los lideres y los dueños de los votos de la U?

Los “TOCONBOR”, y quienes a última han llegado a la U. como tránsfugas u oportunistas —que es el caso de Honda— deberían pensar que no todos los votos corresponden a la maquinaria y al voto amarrado. Porque si ello fuera cierto el voto de la U. en las parlamentarias hubiera sido muy superior a las presidenciales. Lo que aconteció fue todo lo contrario.

Fue lo que sucedió en Honda donde una maquinaria burocrática súper aceitada a favor de ciertos candidatos de la U sacó para el Congreso una votación paupérrima. Y eso que allí en Honda tres concejales del Partido Liberal, y sin ningún empacho, haciendo el papel de tránsfugas se habían deslizado hacia a la U. importándoles un comino cuál fue el Partido que los hizo concejales. Sorprende sí el voto de opinión uribista para las presidenciales donde la U. obtuvo 5.944 votos. Esta maquinaria al igual que los “TOCOMBOR” no pueden decir estos votos son míos.

Estas diferencias abrumadoras entre las parlamentarias y las presidenciales indican que el voto de opinión en las regiones en vez de ser minoría es mayoría. Tesis que va en contravía de lo que suele leerse en columnas de periodistas de sillón de la gran prensa. Estos guarismos tan diferenciadores es lo que hace que la política local tenga que ser leída con mucho cuidado.

Lo otro cierto también es que las realidades sociopolíticas de estos municipios no son nada fáciles de atrapar. Lo que indica que los dirigentes políticos y sus partidos o movimientos deberían hacer un mejor trabajo de campo para comprender la mentalidad de la sociedad que dicen representar.

Es por eso que va a ser muy difícil que quienes llegaron a última hora a la U., y que se creen los “duros”, amos y señores, vayan a tener éxito. El voto de opinión de la U. es de un elector que fácilmente se desliza hacia otros movimientos en elecciones locales. Es un elector libre y no amarrado que valora quién hace qué.

En este contexto, estos “lideres” de ocasión que llegaron a la U. la pueden tener difícil en las próximas elecciones locales para concejo y alcaldía. Pues, hasta ahora, lo único que han hecho es apoderarse de un triunfo que no es producto de su propio trabajo, sino de una ilusión.

martes, abril 27, 2010

La ola verde de Mockus

Armando Moreno

Quienes creen que Antanas Mockus aun está biche para ser presidente están muy equivocados. Vale la pena recordar lo que pasó hace ocho años cuando Álvaro Uribe era casi que un desconocido.

El triunfo de Uribe fue algo circunstancial. El entonces presidente Andrés Pastrana que había confiado en un proceso de paz terminó por claudicar cuando un avión de Aires aterrizó en plena carretera nacional. Después del fracaso del Caguán, Pastrana marchó a Estados Unidos, y allí en el Pentágono idearon lo que se llamó el Plan Colombia.

Antes de terminar el periodo presidencial de Pastrana, y de cara a unas nuevas elecciones, y quienes recuerdan, el voto de intención hacia Uribe era bajísimo. Tan así que nadie creía que pudiera llegar a ser presidente.

Pero las condiciones políticas que estaban en esa época, como era el descontento de la sociedad ante el fracaso de las negociaciones, no tenían cabida para argumentar discursos a favor de la paz. Nadie creía en ella, pues las negociaciones del Caguan habían demostrado que quienes le habían puesto conejo al gobierno habían sido los alzados en armas.

En este ambiente político el que mejor interpretó el sentimiento de la sociedad colombiana fue el entonces candidato Uribe. Mientras candidatos como Horacio Serpa se empeñaba en seguir insistiendo en un proceso de paz, su contrincante e independiente candidato Uribe esgrimía que la única alternativa para enfrentar a las FARC era la mano dura. Serpa con su lenguaje humanitario no tenía nada que hacer y lo que le quedaba era seguir cañando de que la paz aun era posible.

La tesis guerrerista de Uribe caló dentro de la sociedad. Y quizás esta es una de las mejores explicaciones que se pueden dar del por qué ganó hace ocho y cuatro años.

En este año del 2010, cuando estamos ad portas de elegir un nuevo presidente, parece ser por los sondeos de opinión, que la sociedad colombiana quiere un inquilino en la Casa de Nariño que no sea del Partido de la U. Que Juan Manuel Santos este siempre en la cresta de las encuestas no dice mucho. Pues al fin y al cabo él es el heredero del uribismo. La pregunta que tiene que hacerse la sociedad es por qué no le va mejor en las encuestas.

El ascenso vertiginoso de Antanas Mockus en las encuestas está pareciéndose cada vez más a lo que le sucedió a Uribe hace ocho años. Mockus viene de atrás para adelante. De ser alguien que estaba entre los coleros, la sociedad empezó a cambiar de opinión cuando comenzó a escucharles sus planteamientos.

La tesis segregacionista y excluyente, muy propia de una derecha e izquierda reaccionaria y conservadora, de creer que los sectores populares de la sociedad no entienden los significados de la simbología, está siendo derrotada. La sociedad está entendiendo que los planteamientos de Mockus en nada se parecen a los de Santos, Noemí, Vargas Lleras y Petro.

Mockus está calando en la sociedad porque está proponiendo algo que la sociedad desde hace mucho tiempo ha venido reclamando: luchar contra el clientelismo, la corrupción y por el fortalecimiento del Estado de Derecho bajo el imperio de la ley. Pero, ante todo, está proponiendo algo que los colombianos hace mucho estaban esperando: la Legalidad Democrática.

En síntesis, y ojalá los uribistas que aun no saben por quién votar entiendan, que lo que propone Mockus es añadirle a la Seguridad Democrática la Legalidad Democrática.

Como la sociedad colombiana ha entendido que la Seguridad Democrática es ya una política de Estado que no puede ser desmontada es, muy posible, que la corrupción galopante junto a un Estado de Derecho hecho trizas en estos últimos cuatro años, lleve a Mockus a la presidencia.

Las caricaturas de Uribe (Santos, Noemí, Vargas Lleras), al igual que Petro, podrán decir todo lo que quieran de Mockus. No obstante, hay algo que ellos no pueden desmentir: que las alcaldías de Mockus fueron las más pulcras e intachables. Que no se robó un peso, que durante sus mandatos cuando el país estaba bajo el manto de las bombas bajó la criminalidad y la delincuencia. Quién puede olvidar que amplió la cobertura en salud, en educación e hizo de Bogotá una ciudad amable, limpia y agradable.

Hace ocho años cuando ganó Uribe este carecía de maquinaria. Uribe como candidato demostró que el argumento de la maquinaria para ganar elecciones era un embeleco. La razón es muy sencilla, el voto para presidente es demasiado libre.

Sin embargo, si en algo hay que aprender del triunfo de Uribe, fue que en ese entonces al ganar las elecciones nadie pudo abrogarse el derecho a decir esos votos son míos.

Para no repetir el error de ese entonces, aun hay tiempo para que las organizaciones sociales y populares del Norte del Tolima organicen grupos de apoyo a Mockus y que se pueden hacer en el café, la heladería, en la calle, en la plaza de mercado, en los colegios y universidades. Un ejercicio interesante para las elecciones del 2011 donde se elegirán concejales, diputados y alcaldes. Porque si este llegase a ganar podrían decir mañana con toda la altivez del mundo: esos votos son míos.

martes, abril 06, 2010

Heberto Padilla: Para escribir en el álbum de un tirano


Heberto Padilla (Puerta del Golpe, Pinar del Río, 20 de enero de 1932 - Alabama, Estados Unidos, 24 de septiembre de 2000) fue un poeta y activista cubano, perseguido por el gobierno de la República de Cuba.



Protégete de los vacilantes,
porque un día sabrán lo que no quieren.
Protégete de los balbucientes,
de Juan—el—gago, Pedro—el—mudo,
porque descubrirán un día su voz fuerte.
Protégete de los tímidos y los apabullados,
porque un día dejarán de ponerse de pie cuando entres.

Poesía de Heberto Padilla

lunes, abril 05, 2010

El transfuguismo contra la pared

El Puente, Honda. Año II, No 128, marzo de 2010.

Editorial.

Muchos países con régimen presidencialista tienen en sus Constituciones la reelección, comenzando por los Estados Unidos a la cabeza. Lo que no encaja en quienes entienden de lo que debe ser un Estado de Derecho, es que alguien con el poder que da un régimen presidencialista lo utilice para perpetuarse en el poder.

En el caso de Colombia diversas han sido las interpretaciones que se han hecho, sobre todo con el referéndum. Pues algunos argumentan que el presidente si podía alterar las reglas de la Constitución si la voluntad del pueblo así lo quería. Que debía respetarse la voluntad del pueblo. Por eso alegan que la Corte Constitucional no debía haber pasado por alto los 4 millones y pico de firmas.

Algunos analistas piensan que Uribe iba por el camino de la perpetuidad. Otros argumentan que lo que él necesitaba era otros cuatros años para cumplir la tarea que se había propuesto. Cualquiera que sea las razones, la Corte Constitucional en su sabiduría jurídica argumentó que ello estaba mal y que iba en contra de la Constitución y del Estado de Derecho.

Independiente de las discusiones, con el fallo de la Corte donde se declaró inexequible el proyecto de la reelección ganó Colombia y la democracia. También ganó Latinoamérica. Pues el haberse sometido Uribe al imperio de la ley, le dio un mensaje a Latinoamérica de que el Estado de Derecho no se puede mancillar, ni que el mandatario en el poder puede pasarse por alto los veredictos de los jueces.

Cualquier ciudadano con cuatro dedos de frente sabe que mandatarios como Chávez en Venezuela, Ortega en Nicaragua, Evo Morales en Bolivia, Correa en Ecuador se están limpiando el trasero con la Constitución. Es más, en nombre de “unas mayorías” están haciendo del Estado de Derecho un hazmerreir.

Este fallo es transcendental para Latinoamérica. Pues el mensaje que se le da a los pueblos es que el poder no es para ejércelo al amaño. Que el poder, además de efímero, tiene unas reglas. Y que solo déspotas como Chávez, Evo Morales, Ortega o Correa hacen maromas denigrantes, como las que están haciendo para perpetuarse en el poder. Así Uribe en su encrucijada haya querido perpetuarse en el poder, acató sin chistar el dictamen de los jueces. Y esa actitud es lo que lo hace diferente a un sátrapa como Chávez o a los hermanitos Castro en Cuba.

De todas las razones que argumentó la Corte para declararlo inconstitucional hay una que debe tenerse muy en cuenta: el transfuguismo. O como dice la voz del pueblo: el voltiarepismo. Es una práctica que molesta y que la sociedad mira con recelo, y que después cobra con el voto. Quienes quieres vivir de la política deben entender que a la sociedad no le gusta que cambien de partido político como si estuvieran cambiando las sábanas de la cama.

Lo que se entrevé en el transfuguismo es la ausencia de una ideología política. En Mariquita como en Honda estos saltos de partido se hacen a menudo. Se acuestan siendo del Polo Democrático y amanecen en el Partido Liberal. O anochecen con el Partido Conservador y terminan en el Liberalismo, y así sucesivamente.

Ejemplos para recordar hay muchos. El de Roy Barreras cuando saltó del Cambio Radical a las filas de la U. O la alharaca que hizo el exalcalde Hernán Cuartas desde la cárcel quien habiendo sido elegido por el liberalismo invitó a votar por un candidato de la U. O lo que hicieron los concejales del Partido Liberal en Honda. Personajes estos que sin ningún escrúpulo terminaron aliándose con un Partido que nada tuvo que ver con su elección. Y así como ellos hay muchos. No vale la pena recordarlos, pues, la sociedad tiene muy en claro quienes son.

En este transfuguismo lo que también es chocante es la manera como los políticos se burlan de los electores. Tratarlos como borregos es faltarle al respeto. Pues la idea que transmiten es que los electores marchan al son que el político canta. Ello no es así. Están muy equivocados los políticos si creen que pueden jugar con los electores.

Desafortunadamente no existe fórmula matemática para medir los apoyos de los tránsfugas. Lo que sí está claro es que quienes hacen estas maromas políticas terminan siendo menospreciados por la sociedad.

Dinosaurio de las cavernas

Armando Moreno

En estos días hemos visto como las democracias latinoamericanas están pasando una dura prueba, ya sea en las urnas o en los entes encargados de defender el Estado de Derecho. Sin embargo, el problema con la democracia es que algunos —ya instalados en el poder— aprovechándose de los mecanismos que ofrece la democracia, a pocos días del triunfo, comienzan a querer perpetuarse en el poder. Lo primero que hacen es eliminar las normas que limitan el periodo presidencial.

Estos señores que llegar al poder no entienden que la democracia es parte de la rotación permanente de proyectos políticos y de personas. No obstante, con su actitud de querer perpetuarse en el poder lo que pretenden es excluir para siempre a todo aquel que no esté adherido a su partido. Construyen dictaduras con fórmulas 'democráticas' y, cuando se sienten fuertes y disponen de los medios, inician el segundo plan: la exportación de su 'revolución'.
El resultado final de estas seudodemocracias es la anulación definitiva de toda idea, doctrina, orientación partidaria o movimiento contrario a la ideología oficial de la nueva dictadura.

Sucumbe la libertad en todas sus formas y lo que queda es un pueblo indefenso sometido a unas nuevas cadenas.

Este asquiento asalto al poder es el que vemos actualmente en Venezuela con Hugo Chávez, en Bolivia con Evo Morales, en Nicaragua con Daniel Ortega, en Ecuador con Rafael Correa y ya hace más de medio siglo con los hermanitos Castro en Cuba. En particular y más claramente el atropello lo vemos en la primera, donde Chávez, con más de una década abusando del poder, se ensaña una vez más en dar el golpe final haciéndose coronar gobernante vitalicio e imponiendo en el país una nefasta dictadura de corte nazi y fascista.

El problema con Chávez es que es un dinosaurio que surgió de las cavernas más oscuras de la historia de Venezuela. Y con la ayuda de una democracia dizque “mayoritaria y popular” está a punto de convertirse en amo y señor definitivo de ese mismo “pueblo” que, supuestamente, dice representar.

La otra paradoja de Venezuela es que Chávez se apoderó de los cuantiosos recursos económicos de su país, hoy sumido en el hambre y en la pobreza. Y lo más irritante es que con ese dinero excluye de toda competencia real a todo aquel que quiera interponerse entre él y su proyecto de vitaliciado. Tiene, además, el dinero necesario para comprar voluntades y pagar el precio de 'lealtades', dentro y fuera de su país.

Chávez es un dictador y dispone hoy del poder absoluto de hacer con el dinero producido por el petróleo lo que se le antoje; ya no tiene encima ninguna contraloría y a nadie a quien deba rendirle cuentas. Con su gruesa petrobilletera recorre ahora América Latina y financia partidos, movimientos, organizaciones sociales y campañas electorales.

No obstante, el proyecto diabólico de Chávez de querer exportar su “revolución bolivariana” deschavetada parece estar llegando a su fin. Las democracias latinoamericanas están dando giros electorales y democráticos interesantes.

A excepción de Colombia donde el ente encargado de custodiar la Constitución le dijo al actual presidente Uribe que no podía aspirar a una segunda reelección; en Chile, la presidente Bachelet, con la más alta popularidad, el pueblo chileno dijo en las urnas que sería bueno experimentar un relevo. El legendario “Pepe” Mujica el día que juró como presidente de Uruguay hizo una gran defensa a la libertad y al libre mercado, alejándose de las ideas autoritarias y monolíticas del señor Chávez. En Argentina donde los Kirchner coquetearon con Chávez, tendrían que abandonar el poder. El partido de gobierno ya perdió las parlamentarias y en el congreso ya están en minoría. Lula en el Brasil dijo no jalarle a la reelección así pierda la candidata de su partido, que es lo más seguro.

Todos estos relevos, así no coincidan con los gustos ideológicos de quienes no están con ellos, hay que alabarlos, apoyarlos y defenderlos. La democracia liberal en la segunda mitad del siglo XX contó con grandes pensadores que la desarrollaron y la pusieron a tono con lo que estaba sucediendo en el mundo. Ahí están las ideas de Karl Popper, Isaiah Berlin y Norberto Bobbio. Sus obras deberían ser leídas y consultadas por los reaccionarios de izquierda y de derecha. Pues les ayudarían a cambiar su forma de pensar.

Fortalecer el Estado de Derecho es un deber moral y ético de todo ciudadano. Hay que defender la democracia. América Latina debe estar alerta a cualquier clase de autoritarismo, ya vengan de la derecha o de la izquierda.

Ojalá en estas elecciones para el congreso el pueblo colombiano elija a quienes defienden la democracia liberal.

lunes, febrero 08, 2010

Mercaderes de la política

El filósofo austriaco Karl Popper a mediados del siglo XX cuestionaba las grandes ideologías como el comunismo, el fascismo, el nazismo y religiones como el cristianismo. Argumentaba que dichas ideologías eran tanáticas, puesto que se habían erigido sobre la muerte. Y se preguntaba: ¿Qué tan justificable puede ser una ideología que para imponerse asesina a nombre de ella?

Popper iba mucho más allá. Preveía que la democracia liberal podría entrar en crisis si los partidos políticos no se reinventaban. O, en el peor de los casos, fuerzas externas empezaran a socavarlos. Éste planteamiento en sociedades tan frágiles como las de América Latina está echando raíces. Y que mejor que una lectura a la política local para dar cuenta del ocaso de las ideologías y de los partidos políticos.

Aunque algunos alardean que los Partidos Liberal y Conservador que siempre se han nutrido de la democracia podrían estar agonizando, ello es falso. Los partidos políticos y las ideologías están ahí, lo que está confuso es definir qué clase de político es el que más le conviene a la sociedad.

Un ejercicio analítico de lo que está sucediendo en los pueblos con la política local nos lleva a pensar que los lideres ya no tienen vocación ideológica y social. Quienes hacen política están presos de un pragmatismo burdo que da miedo, solo importa cuál es el candidato al Congreso que más plata da.

Un ejemplo patético de lo que está pasando en la política es lo que está sucediendo en Mariquita, y que bien puede repetirse en cualquier pueblo de Colombia: Honda, Guayabal, Fresno, Líbano, etc.

Hace dos años cuando nadie quería enarbolar las banderas del Partido de la U, Álvaro Bohórquez, un joven aspirante a la alcaldía se atrevió a empuñarlas. Sacó una votación nada despreciable. Tan así que el actual alcalde de Mariquita le ganó por un pelo.

Este año, el 2010, los mercaderes de la política le quieren desconocer el esfuerzo de haber consolidado el Partido de la U en Mariquita. Si hay algo que hay que abonarle a este joven —así no se esté de acuerdo con él— es que está haciendo algo que los partidos políticos modernos hacen: montan una sede y a través de ella hacen un trabajo político y social.

Lo curioso es que algunos que nada querían saber del Partido de la U, en esta contienda electoral están abrazando candidatos que antes aborrecían.

No obstante, este trabajo político pionero de Bohórquez los mismos candidatos al Congreso por el Partido de la U lo están desconociendo. Algunos de ellos buscaron lideres de pacotilla y oportunistas en vez de haber buscado lideres que habían ayudado a consolidar el Partido de la U. en Mariquita. El candidato estrella de la U., el exministro Juan Lozano, se está apoyando en ex liberales vergonzantes y arrepentidos. Un ejemplo de ello es Hernán Cuartas, quien había llegado a la alcaldía por el Partido Liberal. ¿A qué horas él hizo un trabajo político y social desde la U.?

Pero lo triste de este espectáculo circense es que los extremos terminaron empujando el carro de la U. Quien iba a creer que el ex alcalde Cuartas iba a estar en la misma orilla con el exalcalde William Rubio. O que el señor “Tito” Bejarano, otro ex, sin ningún empacho iba a estar juntito con ellos. Dios dijo: “Yo los crio y ellos se juntan”.

Se podría pensar que estos exalcaldes aun podrían ostentar el calificativo de líderes. Difícil creerlo. Uno de ellos está ad portas de un veredicto judicial; otro fue condenado a prisión. No es fácil que la gente los escuche y los siga.

No obstante, sí están ayudando a confundir a la gente puesto que le están prestando un flaco favor a la región trayendo candidatos al senado que, además de que nadie los conoce, saben poco de la región, ni han hecho labor social con la comunidad. ¿Qué han hecho Gechen, Luis Emilio Sierra, un tal Miltón Rodríguez, y otros que aparecen por ahí y que no vale la pena mencionarlos?

Igual pasa con los candidatos a la Cámara de Representantes. ¿Quién sabe del trabajo de Carlos Eduard? ¿O alguien conoce qué ha hecho Plinio Valencia por el Norte del Tolima? Y así como ellos hay otros.

El elector debe acostumbrarse a votar por quienes han hecho un trabajo con la comunidad. En el Partido Liberal es imposible desconocer lo que hizo el candidato a la Cámara de Representantes por el Tolima, Eduardo Casabianca. Durante el segundo semestre del año 2009 este representante libró una ardua batalla en la Comisión 7 de la Cámara. El gobierno nacional quería someter a la Universidad del Tolima a crear su propio Fondo de Pensiones. Si el Fondo se creaba era casi que imposible que estudiantes de familias de bajos ingresos pudiesen estudiar. La Universidad hubiese tenido que incrementar el costo de las matrículas, lo cual impediría que muchos pudiesen estudiar. Es necesario que el elector se enteré que la población estudiantil de la Universidad del Tolima, más de un 80% corresponde a los estratos 0, 1, 2 y 3. Este Representante defendió la Universidad Pública y es necesario que el elector sepa lo que hizo.

Por el lado de la U. nadie puede desconocer el trabajo que desde hace rato ha venido haciendo Jaime Yepes —actual Representante y candidato por el Tolima— en el Norte del Tolima. Su vinculación tiene que ver con programas sociales como Familias en Acción, Vivienda de Interés Social, apoyo a la Tercera Edad, ayudas a desplazados y a la población vulnerable. Es más, ha contribuido a sostener una sede. Se le ha visto no solo recorriendo las veredas de Mariquita, sino que también lo ha hecho en los diferentes municipios del Norte del Tolima. Seguramente que quienes darán cuenta de lo que ha hecho son los líderes de los respectivos municipios.

Es bueno enfatizar que Bohórquez, durante los dos últimos años le apostó a una sede y a través de ella ha hecho un trabajo político y social. Tiene un reto, demostrar en estas parlamentarias que él puede seguir jalonando el grueso de los votos del Partido de la U. Si lo logra, es una buena lección para todos aquellos que han llegado como paracaidistas y oportunistas al Partido de la U y que lo único que pretenden es socavarle el trabajo que ha hecho.

Por un Congreso ejemplarizante

Olvidar que el actual Congreso ha sido en la historia de Colombia el más desprestigiado sería desconocer en cuál país vivimos. Una buena parte de esos que la gente del común llaman “padres de la patria” están o han estado en la cárcel. Los motivos de sobra los conoce la gente.

Para los que no perdieron la curul podría pensarse que tenían la obligación moral y ética de velar por un Congreso ejemplarizante, lastimosamente no fue así. Pues toda Colombia sabe que la gran mayoría de estos señores del Congreso, que se ganan el sueldo con el sudor de la gente que trabaja y que paga impuestos, solo fueron a cobrar. Si en algo se caracterizó este Congreso fue por su ausentismo rampante y su ineptitud en el trabajo legislativo. Les importaron un pito los problemas del país y de la sociedad.

Seguir quejándonos no tiene sentido sí quienes eligen siguen votando por el más inepto, por el más corrupto. Por aquel que no tiene idea de los problemas del país. Por aquel que la gente cree que ser un buen parlamentario es hacer “favores”. Por aquel político corrupto que a cambio de unos cuantos billetes monta una sede para que algún “vividor” le rebusque unos cuantos votos. Este panorama deplorable es el que se ve por estos días en las ciudades grandes y chicas de Colombia.

Ya un compositor tolimense, en una de esas canciones que hoy día ya nadie escucha, en una de sus estrofas decía que los políticos se acuerdan de la gente cada vez que hay elecciones. Prometen cosas que luego no cumplen. No obstante, se sigue votando por el mismo, o los mismos. Si esto sucede, el problema está en que la sociedad aun no le pide cuentas a quien con su voto ayudó a elegirlo. La sociedad no ha entendido que el político es aquel que representa a la sociedad y como tal debe rendir cuentas. Si el ciudadano común y corriente no hace esta pedagogía consigo mismo será poco probable que renovemos el Congreso.

Es tan grande la equivocación al votar que un ejercicio simple y llano fue lo que pasó, y sigue aun pasando con los Representantes a la Cámara por el Departamento del Tolima. Solo basta con que el ciudadano se pregunté por Gómez Gallo o por Pompilio Avendaño. O que se pregunte dónde está Carlos García. La respuesta es muy sencilla: salieron de la cárcel o siguen presos.

Llegaron al Congreso con la idea de trabajar por el Tolima. Si consultamos las estadísticas nos daremos una idea de lo atrasado que está el departamento. Además de ocupar los últimos lugares en salud, educación, infraestructura vial y otras necesidades insatisfechas, siempre está compitiendo con los departamentos más corruptos como el Chocó, algunos de la Costa Atlántica y de los Llanos Orientales como el Casanare.

Esta clase de gentuza con perfil de embaucador de votos es la que se ha venido apoderando del Congreso. Y si el pueblo sigue eligiendo a esta clase de gente indeseable que llega al Congreso para hacerle mal al país y a la sociedad, Colombia, este país de gente sufrida y trabajadora, seguirá sin tener futuro.

Colombia hoy día a nivel internacional ocupa puestos privilegiados en corrupción. Seguirá por las mismas si el ciudadano con el poder del voto no releva la clase política corrupta. Es una obligación de todo ciudadano que se pregunte qué hizo el senador y o el representante que él ayudó a elegir. No basta que quien se está beneficiando de la política resuelva los problemas de Colombia dándole una palmadita al elector en las espaldas. Es necesario que el elector se pregunte cuáles son las razones que él tiene para elegirlo.

La gente por estos días se está preguntando que los líderes que planteaban grandes soluciones al país se están acabando o se acabaron. Es cierto. Con contadas excepciones, la mayoría de los Congresistas son gente de pacotilla. Gente de la más baja calaña. Duele decirlo pero al Congreso han llegado maleantes, gente mala.

Colombia no tiene porque seguir sufriendo las bestialidades de los corruptos y ladrones de cuello blanco y perfumado. Muchos Gómez Gallos, Garcías y Pompilios Avendaños están haciendo miles de maromas para llegar al Congreso. No están llegando ellos, sino sus compinches.

Es necesario que la gente comience a pensar en el futuro de Colombia.