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domingo, mayo 28, 2023

La reforma laboral, la Inteligencia Artificial y el genoma

Armando Moreno Sandoval

La inteligencia artificial y el genoma humano son dos campos de investigación que tienen un gran potencial para transformar el futuro de la humanidad. La inteligencia artificial es la capacidad de las máquinas de realizar tareas que normalmente requieren inteligencia humana, como el razonamiento, el aprendizaje, la creatividad o la toma de decisiones. El genoma humano es el conjunto de información genética que contiene cada célula de nuestro cuerpo y que determina nuestras características físicas y biológicas. Ambos campos tienen aplicaciones beneficiosas para la salud, la educación, la economía, la seguridad o el medio ambiente, pero también plantean desafíos éticos, sociales y legales que debemos afrontar con responsabilidad y precaución.

¿Qué implicaciones tiene la combinación de la inteligencia artificial y el genoma humano para el futuro de la humanidad? Algunos expertos opinan que esta combinación podría dar lugar a una nueva especie de seres híbridos, capaces de modificar su propia naturaleza y superar las limitaciones humanas. Otros expertos advierten de los riesgos de perder el control sobre estas tecnologías y de crear desigualdades o conflictos entre los humanos y los híbridos.

Este vaticinio ya lo vimos en Westworld la serie de ciencia ficción que se emite en HBO y que explora las implicaciones de la inteligencia artificial. La trama se centra en un parque temático futurista donde los visitantes pueden interactuar con androides que simulan ser humanos. Los androides, llamados anfitriones, están programados para satisfacer los deseos de los visitantes, pero algunos de ellos empiezan a desarrollar conciencia y a cuestionar su realidad. Westworld plantea cuestiones éticas, filosóficas y morales sobre la naturaleza de la vida, la libertad y la identidad.

También hay quienes defienden que la inteligencia artificial y el genoma humano deben usarse para mejorar la calidad de vida de las personas y para resolver los problemas globales que amenazan nuestra supervivencia.

Lo anterior solo es aceptable es los países democráticos. Veamos. CRISPR, desarrollada por las investigadoras estadounidenses Jennifer Doudna y Emmanuelle Charpentier y que les valió el Premio Nobel de Química en el año 2020, y que está relatado en un libro hermoso llamado El código de la vida, es una técnica revolucionaria que permite modificar el ADN de las células con gran precisión y rapidez.

En los últimos años, algunos científicos chinos han utilizado esta herramienta para editar los genes de embriones humanos, con el objetivo de corregir defectos genéticos o conferir resistencia a enfermedades como el VIH. Estos experimentos han generado una gran controversia ética y científica, ya que implican alterar la línea germinal humana, es decir, el conjunto de células que dan lugar a los gametos y que transmiten la información genética a las generaciones futuras.

Los primeros humanos creados en China con CRISPR fueron dos gemelas, Lulú y Nana, nacidas en 2018. Según el investigador responsable, He Jiankui, las niñas fueron modificadas para eliminar el gen CCR5, que codifica un receptor que facilita la entrada del VIH en las células. Sin embargo, este experimento no fue sometido a una revisión ética ni científica adecuada, y se desconocen los efectos a largo plazo de la edición genética en las gemelas y sus descendientes. Además, el gen CCR5 también está implicado en otras funciones del sistema inmunitario y nervioso, por lo que su eliminación podría tener consecuencias negativas imprevistas.

La creación de humanos con CRISPR plantea desafíos y oportunidades para la medicina y la sociedad. Por un lado, podría ofrecer la posibilidad de curar o prevenir enfermedades hereditarias graves, mejorar la calidad de vida de las personas afectadas y reducir los costes sanitarios. Por otro lado, podría abrir la puerta a la eugenesia, la discriminación, la desigualdad y la pérdida de diversidad genética. Además, podría tener efectos impredecibles en el equilibrio ecológico y evolutivo de la especie humana.

Sea cual sea el escenario que se materialice en un futuro, lo cierto es que la inteligencia artificial y el genoma humano son dos fuerzas que están cambiando el mundo y que nos obligan a replantearnos nuestra identidad, nuestros valores y nuestro destino como especie.

No obstante, lo dicho en el párrafo anterior, es solo para los países donde se invierte en Ciencia y Tecnología, es decir, los países llamados del primer mundo.

El resto de la humanidad solo se dedicarán a rumiar esos avances. Y en el peor de los caos, como en la reforma laboral que está siendo impulsada por el gobierno Progre y las mentes ilustres del Congreso en Colombia, solo se dedicaran a imponerle camisas de fuerzas a estos avances como es la inteligencia artificial, la robótica y otros avances tecnológicos. Y en este orden de ideas estaría el genoma.

Lo curioso es que en las universidades públicas hasta ahora nadie ha dicho ni ¡mú!

martes, mayo 23, 2023

Shithole countries

Armando Moreno Sandoval

Kristalina Ivaniova
No sé qué futuro le puede esperar a Latinoamérica si lo que existe, por ahora, es un capitalismo para pobres.

Si nos atenemos a las palabras de Kristalina Ivaniova, presidenta del Fondo Monetario Internacional, del pasado 6 de abril, nos deja un sabor agridulce de que Latinoamericana aún no cuenta en el contexto mundial para jalonar la economía mundial.

Dijo ella: …proyectamos que alrededor del 90% de las economías avanzadas (entiéndase Estados Unidos y la Unión Europea) verán una baja sustancial de crecimiento este año (2023)”. Las palabras las pronunció durante un discurso previo a los encuentros que hacen el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial.

Las palabras de la señora presidente dejan una reflexión. Para que Latinoamérica salga de la pobreza se necesita crecimiento económico, sin él todo discurso politiquero caerá en el vacío. Pero para ello es necesario liquidar la pobreza, es decir, educación de calidad y oportunidades para vincularse a la creación de riqueza.

Otro organismo, la OCDE, y que Colombia hace parte, ha venido diciendo desde el 2014 que lo mejor del capitalismo en los países desarrollados está llegando a su fin. A diferencia de Latinoamérica, esos países tienen, según la organización, riqueza y gente educada que sabrá encontrar una solución.

La misma OCDE da un ultimátum a Latinoamérica. Señala que los países que la conforman tendrán una ventana hasta el 2060 para desarrollar el capitalismo y crear riqueza. ¿La pregunta es, y cómo?

Este ultimátum cae en el vacío. Todos sabemos que, desde décadas atrás, y lo que va del siglo XXI, Latinoamérica exporta pobres. Pobres que con su trabajo exportan remesas a las familias latinoamericanas y así poder medio vivir. El paisaje de millares de latinos intentando cruzar la frontera al precio que sea, indignó al entonces presidente estadounidense Donald Trump y, sin pelos en la lengua, le colgó a los Estados que conforman a Latinoamérica el escupitajo de shithole countries.

Ni los gobiernos Progres, ni la derecha que para esa época estaban en el poder dijeron ¡mu!, prefirieron pasar de agache ante el insulto de Trump. Pues los millones de venezolanos, argentinos, colombianos, centroamericanos, etc, que deambulan por trochas para llegar al país de los gringos dejan a los presidentes de turno y dictadores mudos. Lo que hacen sus compatriotas les dice otra cosa.

Hay quienes creen que para salir de este atolladero se requiere, a corto plazo, darles a los pobres alimentos con más de una comida al día en promedio para que tengan rendimiento al ser explotados cuando encuentren trabajo.

En Colombia el famélico capitalismo de garaje es de tal magnitud que el 64% de la fuerza laboral es informal, está dedicada al rebusque y al autoempleo. El uno hace empanadas para tener con qué comprarle al vecino buñuelos. Esta denominada economía popular  es la explotación del pobre por el pobre. No se configura salario o prestaciones sociales, ni cotizan salud, ni pensiones. Si se trata de aliviar su pobreza toca tomar de los ingresos de la clase media, estrategia que hasta el sol de hoy ha hecho la derecha y ahora los gobiernos de izquierda Progres. Cualquier impuesto a los ricos es como quitarle el pelo a un gato.

Corea del Sur y otros consideraron que nunca es tarde para generar riqueza. Uno podría especular que sería algo así un 20% al asistencialismo cristiano y un 80% a la inversión en investigación y desarrollo al crecimiento económico.

La economista Mariana Mazzucato, citada por los Progres intelectuales, ha recomendado que la izquierda debe ponerle fin a la distribución de la pobreza para obtener votos y concentrarse en invertir en investigación, desarrollo e innovación.

El DANE dijo el año pasado ( 2022) que más de 21 millones de colombianos viven con menos de $ 330,000 al mes. Es decir que comían una vez al día. Darles una limosna para que coman dos veces al día no los sacará de pobres. Pero estarán más fuertes para cuando sean explotados por verdaderos capitalistas.

Algunos piensan, sobre todo la izquierda Progre, que quienes dan de comer y beber al sediento pueden asegurar un asiento a la diestra de Dios padre. El lío es que se siguen muriendo de hambre como los niños en la guajira. El otro problemón es que no llegan las limosnas. Esto se contrasta con muchos de los gastos innecesarios y suntuarios del gobierno. La morochita vicepresidenta Márquez es un buen ejemplo de lo que no debe hacer un gobernante.

Con la derecha o con la izquierda en el poder los países latinoamericanos no han dejado de ser subdesarrollados y sometidos a las prescripciones y condiciones del capitalismo europeo o gringo. Un buen ejemplo es Argentina que tiene gobierno de izquierda y tiene que llegar a acuerdos con el Fondo Monetario Internacional.

El mejor remedio contra la pobreza es la creación de riqueza. Sin inversión en crecimiento económico solo queda redistribuir la pobreza. Con limosnas a los pobres no se crea riqueza, seguirán siendo pobres. Sin crear riqueza toca empobrecer la clase media. Redistribuir el ingreso con base en la redistribución del salario para no tocar el gran capital es el más puro neoliberalismo.

Para crear riqueza hay que trabajar más y eso aplicado a un país traduce trabajo para todos. Pero con altas tasas de informalidad y rebusque (ahora el eufemismo es “emprendimiento”) no se puede crear la cantidad de riqueza para dejar de ser otro shithole countries más.

El capitalismo es el sistema más eficiente en crear riqueza, excepto que su distribución es inequitativa. Es el menos peor de los sistemas ensayados hasta ahora. Claro que la combinación de la República Popular China (capitalismo de mercado, más dictadura y cero democracia) muestra que es más potente que el capitalismo solo. Lo otro es escoger la miseria de Venezuela o Cuba.

El capitalismo reciente es cada vez más intensivo en conocimiento. Sin inversión en capital humano, investigación y desarrollo, nunca se saldrá de la pobreza.

Seguir haciendo lo mismo nunca conducirá a resultados diferentes, llámese familias en acción, renta  o limosna básica, etc. Da votos pero no crea riqueza.

Estén en el poder la derecha o la izquierda Progre y si siguen con el asistencialismo para cazar votos seguiremos ¡jodidos!

En fin, lo que no entiende la izquierda y la derecha retardataria es que es preferible pasar de un capitalismo de garaje a un capitalismo más moderno, y eso es preferible a seguir con un estado de miseria y semi feudal.

Lo otro es dejar de creer que los millones de pobres son tarados o minusválidos, lo que necesitan son oportunidades. Es denigrante mantenerlos con limosnas.

 

viernes, marzo 31, 2023

Mariquita: desidia y abandono

Marta Amaya, candidata a la alcaldia
El tiempo para que los funcionarios públicos que han de aspirar a cargos de elección popular regionales renuncien se cumplió hace rato. Esta fecha señala el pistoletazo que da inicio a la campaña electoral que terminará en octubre del 2023 con la elección de los nuevos gobernadores, diputados, alcaldes y concejales.

Estas elecciones tienen un tinte que las hacen especiales debido a que son regionales y, por otro lado, es un plebiscito sobre la presidencia del populismo de izquierda del petrismo.

La elección que genera más pasión y odio es la de la alcaldia. La razón es muy sencilla de explicar: quien salga elegido tiene un poder que gira alrededor del presupuesto. Desgraciadamente en Colombia este poder que permite controlar el presupuesto ha llevado a un mar de corrupción y a un desangre en las finanzas.

Ya es hora que quienes ejercen el derecho al voto se concienticen por elegir alcaldes que estén cerca de la gente. Eso de que sean idóneos y con hojas de vida intachables es un disparo a la luna. Un ejemplo es el actual alcalde Juan Carlos Giraldo y que la gente quiere que se vaya rápido. Es hora de que se deje de votar con el corazón. Es hora de que se deje de decir que se va a votar por el “supuesto” amigo. Más bien, ha llegado la hora de que se vote con el peso que da la razón. Pues en este ejercicio sano el ciudadano habría de votar por aquel que ha de representar los intereses de la gente.

Y no como ha sucedido hasta ahora, que el ciudadano sin valorar lo que significa el voto, termina por elegir a quien fue segundo en las pasadas elecciones. En Mariquita esto ha venido pasando desde hace rato. Tan así, que los segundos de las anteriores elecciones al ganar la alcaldía han sido un fracaso.

Votar por los segundos en las pasadas elecciones no es sano, ni aconsejable. Ahí están de nuevo Álvaro Bohórquez y Oscar Segura. ¡Y ojo! porque en el peor de los casos se termina eligiendo al charlatán, al payaso de la democracia, al lenguaraz, al ladrón de cuello blanco y perfumado, al timador de la palabra, o, para decirlo sin pelos en la lengua: eligen al quien quiere enriquecerse con el dinero de los contribuyentes. Esta desgracia es el retrato de la gran mayoría de los municipios de Colombia.

Hay quienes están opinando que en las elecciones regionales se impone las maquinarias para el Congreso. ¡Eso es falso!En las pasadas elecciones al Congreso de la república las ganaron por un amplio margen el voto no marcado, nulo, blanco. Estos votos son los que juegan en las elecciones regionales. No obstante, el desprecio de los colombianos por los políticos no es como nos lo quiere hacer creer la izquierda Progre petrista. Pues parece que están convencidos que ahora la gente si los adora.  Creen que el voto nulo, blanco o no marcado es porque los colombianos son analfabetos políticos. ¡Falso! El elector vota así porque quiere castigar al país político. ¡El país elector sabe lo que hace!

A la conclusión que se puede llegar es que el congreso por lo general no tiene el respaldo del pueblo. Es decir, que en Colombia tanto el congreso como los políticos están deslegitimados. Aunque han ganado con una minoría de votantes que los legitima legalmente, no quiere decir que son la representación del pueblo. El triunfo no siempre es el de los vencedores. El triunfo también es de los vencidos, de todos aquellos y aquellas que con decoro y decencia prefirieron el voto nulo, no marcado, blanco y de quienes se abstuvieron de votar. El triunfo es agridulce y falso.

En contraste con las elecciones del congreso, las regionales no están tan deslegitimadas como la gente y los analistas de cóctel creen.

Retomando de nuevo a Mariquita, en esta población hay quienes insisten en querer volver a la alcaldía. La pregunta es para qué. Es más, las segundas oportunidades no son buenas, la historia ha demostrado que siempre son un fracaso.

No obstante, ahora mismo hay una aspirante que está causando simpatía por acercarse a la gente y que tiene todas las credenciales para ganar la alcaldía. Se llama Marta Amaya y ojalá los habitantes mariquiteños valoren a esta joven mujer para enderezar la ya bastante alicaída Mariquita.

martes, enero 31, 2023

La baratija de la democracia en Colombia

Armando Moreno Sandoval

El elector colombiano es lo más parecido a un corcho en remolino. Tiene la tradición de adorar caudillos y jefes. Amamos y odiamos. Es lo que explica por qué adoran a Simón Bolívar, a Francisco de Paula Santander, Jorge Eliecer Gaitán, Laureano Gómez o a Álvaro Uribe. Lo curioso es que no conocen, ni han estudiado sus ideas. Igual con los populismos del siglo XXI. Pocos saben qué es eso. En las pasadas elecciones presidenciales de octubre 2022 el elector votó por dos tipos de populismos: el de Rodolfo Hernández que era anti-establecimiento y el de Gustavo Petro que como se puede apreciar en los pocos meses de gobierno es un populismo autoritario. La gente votó sin detenerse a pensar en el peligro que representaban.

Para las próximas elecciones (29 de octubre 2023) donde se van a elegir alcaldes, concejales, diputados y gobernadores, algunos están convencidos de que con la derrota del Centro Democrático que representa el populismo de derecha, la Colombia Humana que representa el populismo de izquierda su triunfo va a ser pan comido. ¡Falso!

El mapa que publicó el diario El Tiempo después de las elecciones presidenciales del 24 de octubre de 2022, donde el color azul obscuro lo hizo por Rodolfo Hernández y el color zapote por Gustavo Petro, y si el lector consulta las estadísticas electorales, está claro que la presidencia de Petro se debió al triunfo de Bogotá que le puso más de 2 millones de votos (véase mapa).

No obstante, hay que hacer una advertencia. En Colombia las elecciones las impone la desideologización de la sociedad que, por lo general, poco le importa la democracia liberal, sino el deseo de votar por alguien que me cae bien; con quien me siento a gusto. Así de simple.

La gente a pesar del desencanto de la democracia aún guarda la esperanza de que el elegido trabaje para resolver los problemas del Estado y de la sociedad. Otros hartos de que la democracia es una baratija optan por el voto en blanco, algunos devuelven el tarjetón tal como se lo entregaron y otros a rabiar lo estropean con tachones y madrazos. Pero hay otros más radicales, quienes piensan que la democracia es una burla prefieren ver pasar el día de las elecciones frente al televisor o comentando los chismes del día.

Así la gente celebre el triunfo o la derrota, el verdadero ganador es la rabia, el desencanto, la frustración, el pesimismo. La gente cree que quien triunfó nunca se va a preocupar por los problemas de la gente. La gente del común está pidiendo a gritos que la Democracia y el llamado Estado de Derecho ya no es representativo de los ciudadanos. Están esperando siempre algo nuevo. Pese a todo la gente sigue guardando alguna esperanza.

Todo este desmadre se refleja de algún modo a nivel local. 

En Mariquita, un pueblo en el centro de Colombia es un buen ejemplo. En las elecciones del pasado 27 de octubre de 2019 la votación fue exigua. Solo participó el 58.24% de un censo de 29.172 votantes. Tan así que el alcalde triunfador solo lo hizo con tan solo 4.696 votos, o sea el 28.82%.

Lo mismo puede decirse de la elección del concejo, que en Colombia es un órgano coadministrador y que a la gente del montón poco le dice. Tienen la idea de que es una institución que hace estorbo (al igual que la Asamblea y el Congreso). Este desgano hacia el concejo es lo que explica por qué en aquel pueblo (Mariquita) solo participó el 58.25% de un censo de 29.172 votantes. El partido más votado solo obtuvo 2.423 votos, equivalente al 15.90% del censo electoral.

Pero si se contrasta estas cifras con el voto en blanco, no marcado y nulo la sorpresa es que este elector rebelde fue el verdadero ganador, pues fueron 2.361 electores, equivalente al 17.57% del censo electoral, que no se inclinó por ninguno aspirante.  

Lo simpático es que, así como votan los electores en Mariquita, su comportamiento es igual en todos los municipios de Colombia.

La conclusión a que se llega es que este desencanto hacia lo que conocemos como Democracia Liberal o Estado de Derecho está herida a muerte. Por ello han llegado los populismos de izquierda y derecha con las intenciones de perpetuarse en el poder, quieren acomodarla a sus intereses para luego a mediano plazo liquidarla. Es lo que hizo Ortega en Nicaragua, Chávez en Venezuela, el populismo peronista en Argentina, la izquierda en Bolivia, Bukele en El Salvador, Putin en Rusia, Erdogan en Turquía. Y la lista es larga.

Colombia no está ajena a esos riesgos anti republicanos. ¡Ya veremos!¡Creer que la izquierda es amiga de la democracia liberal y del republicanismo es un pajazo mental!

 

sábado, diciembre 03, 2022

La existencia humana a través de las diferentes épocas o tiempos

José Orlando Velásquez Molina

José Orlando Velásquez
Cada generación tiene sus propios afanes. Hacia finales de la década del 60 del siglo XX era común ver en los zarzos de las casas de las fincas o de los pueblos ataúdes rústicos que daban terror observarlos. Pero uno siendo niño preguntaba a los adultos ¿para qué era? y contestaban: que para cuando él o algún familiar muriera, darle cristiana sepultura. O sea, que se iba preparando para cuando le llegase el día de partir de este mundo terrenal. Pasaron los años y todo fue cambiando y nuestros amigos entrados en años fueron guardando monedas de $50 en baúles para cuando fallecieran tuviese con qué costear el sepelio. Pero como no ha de faltar los hijos sobresalientes cuando el padre fallecía, en esos instantes de dolor el sobresaliente ingresaba a la casa y se alzaba con el botín, digo mal con el baúl y sin el más mínimo escrúpulo.

Laguna del Silencio
Llegamos a finales del siglo XX y comienzos del XXI y la humanidad mucho más organizada tiene servicios exequiales que se encargan de todo lo relacionado con la sepultura del difunto o la difunta, ya sea en bóveda o tierra, o, el servicio de cremación. Hasta aquí todo bien. Pero cuando uno escoge en vida la cremación muy pocos reflexionamos qué hacer con nuestras cenizas y no dejamos un testamento en el que decidimos la suerte de nuestras cenizas: si queremos engrosar las arcas de la curia o que nuestras cenizas tengan otro destino.

Mi testamento:

Cataratas del Medina
Yo, José Orlando Velásquez Molina, deseo que mis cenizas sean esparcidas en el territorio que me vio crecer, así: un puñado de las cenizas en el bosque municipal de Mariquita que hace parte de la reserva nacional protectora quebrada San Juan, El Peñón; un puñado en las cataratas del río Medina por ser el río donde aprendí a nadar y que lo disfrute durante mi existencia. Otro puñado en la hermosa laguna del Silencio, sitio encantador que invita a vivir y a escribir poesía, y por haber disfrutado de la pesca de sus mojarras, caloches, dentones y el introducido tucunaré. Otro puñado en la quebrada la Figueroa sitio al cual el sabio José Celestino Mutis se trasladaba en su mula para ver la quina amarilla de Mariquita (Tierra caliente).

Para los que lean este testamento y conozcan la región comprenderán que los sitios corresponden a los cuatro puntos cardinales y como mensaje a nuestras futuras generaciones: que amen y disfruten su región como yo lo hice”.

Como pueden ver estos cuatro puntos cardinales coinciden con los cuatro elementos, ya que mis cenizas pasarán por fuego, agua, aire y tierra.

sábado, octubre 22, 2022

Izquierda glamurosa

Armando Moreno Sandoval

A muchos les disgusta la postverdad, sobre todo a los intelectuales glamurosos que aun insisten en llamarse de izquierda. A mí personalmente me encanta, si es para resignificar los hechos y descubrir otras verdades.

Antes que anochezca (Tusquet Editores) la autobiografía del escritor cubano Reinaldo Arenas desvela otras verdades. Terminar sus 343 páginas implica correr el velo de la falsedad que, por más de medio siglo, se empeñaron en vendernos quienes aplaudían la revolución cubana sin tomar distancia de ella.

Algún esbirro de izquierda podría decir que la autobiografía de Reinaldo Arenas es una sartalada de mentiras. Tienen todo el derecho de pensarlo así. Pero lo que no pueden negar esos esbirros es que, si fueran falsedades, no existiría esas otras voces que siguen denunciando las atrocidades que llevo a cabo el castrismo y su revolución cubana.

Una de esas voces fue la del poeta y jesuita nicaragüense Ernesto Cardenal. Su libro En Cuba (Círculo de Lectores) escrito a raíz de una visita a comienzos de la década del 70 es una loa a la revolución cubana, no obstante, en el deja ver en lo que se convertiría ese sueño revolucionario décadas después: prisión para quienes pensaran diferente a la doctrina comunista, ausencia de libertad, persecución a homosexuales y lo más asquiento, cómo la niñez era raptada de sus familias para adoctrinarlos en la fe de la nueva sociedad. Del poeta Cardenal nadie puede chistar ni mu. Ayudó como militante del Frente Sandinista de Liberación a derribar la dictadura de Anastasio Somoza en Nicaragua. Otra cosa es que esa revolución que ayudó a gestar hubiese terminado, como tantas otras revoluciones de derecha o izquierdistas, en otra tiranía.

Como lo han dicho miles de voces a lo largo de la segunda mitad del siglo XX, y de lo que va del siglo XXI, lo cierto es, que la revolución cubana generó varios bandos. Uno de ellos es el que aplaude ciegamente los horrores de la revolución. De ese bando es que da testimonio el escritor Reinaldo Arenas. Pues en sus páginas da cuenta cómo esos intelectuales que vivían bajo la libertad en el capitalismo se hacían los de la vista gorda ante los horrores que se cometían a nombre de la revolución.

Por mis mejillas corrieron lagrimas al enterarme que esos escritores de meñique levantado cuando toman güisqui y que en mi juventud leí con devoción fueron incapaces de ser críticos con la revolución. Ahí están Julio Cortázar, Carlos Fuentes, Ángel Rama, Mario Benedetti, Eduardo Galeano y Gabriel García Márquez, etc, etc. De este último dijo algo que genera miedo. Relató que en 1980 cuando se dio el desembarco de Mariel muchos cubanos que querían salir huyendo de Cuba a través del exilio fueron fusilados. García Márquez junto a Fidel Castro que presenció esos fusilamientos en vez de denunciarlos aplaudió ciegamente.

Lo que deja entrever también Reinaldo Arenas es ese comportamiento hipócrita del intelectual de izquierda y que hoy día se sigue reproduciendo como esa mala hierba que apesta: vivir en el capitalismo a sus anchas, pero haciéndole coquitos a la rebeldía social. ¿A qué viene esta reflexión? Pues el capitalismo que se nutre del mercado necesita de ese intelectual tibio, blandengue, de doble moral. Ya que ese comportamiento los hace super in. Para usar el lenguaje del siglo XXI los hace, según ellos, políticamente correctos.

Es lo que explica por qué la industria editorial capitalista apostó por esos escritores, ya que, al ser un escritor rebelde, que critica al capitalismo, que vive de él, pero que posa de comprometido con la causa revolucionaria, lo convierte en un postre de consumo para las ventas. Y detrás de esa farsa dantesca están los premios de literatura que se premian en el mundo capitalista y socialista. Por supuestos que los Nobel de literatura también, pues hacen parte de ese juego macabro.


Y fue exactamente lo que le pasó a Reinaldo Arenas. Primero bajo la dictadura de Fulgencio Batista y luego a partir de 1960 con el triunfo de la revolución hasta marzo de 1980 que huye aprovechando el desembarco de Mariel. Mientras vivió en Cuba bajo la persecución del régimen fue un escritor elogiado por la crítica literaria de Europa y Estados Unidos. Sus obras fueron traducidas a varios idiomas y, para colmo de males, sus novelas eran objeto de estudio en los Departamentos de Literatura en las universidades de elite gringas.

Pero la desgracia le llegó cuando puso el pie en el suelo capitalista. Al denunciar las atrocidades del régimen cubano, la izquierda intelectual glamurosa de caviar, güisqui, dólares y sofá le hicieron el feo, el quite. A medida que fue criticando al régimen castrista sus libros dejaron de ser objeto de estudio. El uruguayo Ángel Rama que vivió de gorra de los derechos de autor por la venta de libros del escritor Arenas, y que nunca le dio un dólar, dijo de él, que iba rumbo al ostracismo. Decía en el artículo que había sido un error haber abandonado a Cuba. Por supuesto, Rama vivía bajo la libertad que da el capitalismo.

A esta izquierda glamurosa le incomodaba que Arenas denunciara el autoritarismo castrista. Les causaba ronchas y malestar estomacal. Así descubrió que la tal izquierda era un pastiche, una imitación, una farsa. En fin, que eran unos impostores, algo así como es hoy en día la izquierda latinoamericana light y pupi de este siglo XXI.

Desde abril de 1980 que huye de Cuba hasta su muerte en New York en diciembre de 1990 descubrió en las entrañas del imperialismo gringo una fauna que en Cuba le era desconocida: los comunistas de lujo. Se refería a esos tíos pequeñoburgueses que llevan la revolución en el corazón, pero el capitalismo en el bolsillo. Esos mismos esbirros que para quedar bien en los cocteles usan un lenguaje que se hamaca entre la crítica al régimen y el aplauso a la revolución.

Los intelectuales glamurosos están en todo su derecho de hacerle loa a la revolución. Pero de lo que si estoy seguro es que no podrán negar que son genuflexos ante el poder. Cualquier poder, como lo dice Reinaldo Arenas, es reaccionario. No denunciar las sombras del poder es optar por el amaestramiento ideológico. Es optar por el bozal de la ideología que no permite mirar a los lados.

De los escritores e intelectuales que se quedaron viviendo a la sombra de la revolución dijo que se habían prestado para todo tipo de intrigas y componendas. Todo eso con el fin de aniquilar intelectual y físicamente a todo aquel que disintiera del régimen. Ahí en las páginas de su autobiografía los señalan como sayones al servicio del poder. Entre los más conocidos figuran Cintio Vitier, Nicolás Guillen, Fernández Retamar, Alejo Carpentier, etc, etc., y otros seres de mentalidad deforme que pasaron desapercibidos para el consumo capitalista.

Que no se equivoquen quienes piensan que el escritor Reinaldo Arenas fue un oportunista, un chisgarabís. Como Fidel Castro también echó tiros para obligar a huir de Cuba al dictador Fulgencio Batista. Dijo que no había habido ninguna revolución como le hicieron creer al mundo entero. Como dirían los postmodernos esta fue una construcción, un invento.

Maltratado por la izquierda capitalista e imperialista gringa pudo intuir sabiamente la diferencia entre el comunismo y el capitalismo. De esos sistemas, señaló: “…aunque los dos nos dan una patada en el culo, en el comunista te la dan y tienes que aplaudir, y en el capitalista te la dan y uno puede gritar…”.

Antes de terminar la declaración, y a sabiendas que causaría ronchas entre la izquierda glamurosa, dijo:

“… yo vine aquí a gritar”.

Siempre con la dignidad en alto no dejó de criticar la doble moral que caracteriza la izquierda que vive bajo la libertad del capitalismo. Acorralado por una enfermedad terminal que no lo dejaba en paz decidió suicidarse poniéndole así punto final a su vida.

miércoles, septiembre 21, 2022

Las tierras raras y el viejo nuevo Imperio

Armando Moreno Sandoval

Sabe Ud. ¿qué son las tierras raras? Ummm es muy posible que el lector se rasque la cabeza cavilando qué diablos es eso!


Pues bien. En días pasados la presidenta de la ComisiónEuropea, la señora Úrsula Von der Leyen, les decía a los asistentes de la Unión Europea que esta estaba rezagada frente a la extracción y al procesamiento de las tierras raras que, según los expertos, serán más importantes que el petróleo y el gas. Afirmaba también que estaban dependiendo energéticamente de otros. Ponía como ejemplo el gas ruso.

Si bien estas palabras hacían referencia al presente, el futuro que predecía era más incierto y negro.

La angustia que envolvían las palabras de la señora Úrsula Von der Leyen es que hacia un futuro cercano las tierras raras y otros minerales — como el litio, cobalto, titanio, bauxita— serán las materias primas que se van a utilizar para llevar a la cabo la transición energética hacia un mundo menos contaminante, más limpio.

Pero las tierras raras y los otros minerales no solo son para llevar a cabo la tan inevitable revolución verde, pues sin ellas sería imposible, sino que serán claves para la industria militar, aeronáutica, automotriz, espacial. Solo para que el lector tenga una idea, actualmente estas materias primas se usan para desarrollar chips para la realidad virtual, células de almacenamiento para instalaciones solares y todo lo digital que está en boga. Es más, el avance tecnológico que ha tenido, y que tendrá, el computador que usa, la tele para ver sus programas favoritos o el celular que tiene en sus manos, sería imposible sin estos minerales. etc, etc. Para decirlo en otras palabras: es el futuro.

Así como el petróleo generó toda una tecnológica para extraerlo y procesarlo, las tierras raras y los otros minerales requieren de nuevos conocimientos. Y es en este punto donde los organismos de la Unión Europea encargados de monitorear qué hacen los otros, terminaron dándose cuenta de que estaban quedándose rezagados del nuevo tren del progreso.

En este monitoreo de los organismos de inteligencia para fisgonear adelantos científicos y tecnológicos, descubrieron que el problema, como pasó con el petróleo y otras materias primas, no es dónde están los yacimientos, sino quién controla la actividad extractiva y su procesamiento. Lo que en nuestro entorno se conoce como cadena productiva: extracción, refinado, transformación y reciclado.

Aunque la recomposición de un nuevo imperialismo a través de una guerra mundial no es descartable, lo cierto es que por ahora el nuevo imperialismo se está dando por la vía de la ciencia y la tecnología. El ejemplo del petróleo es bien patético. El ayer enseñó que quienes tenían el petróleo eran los países pobres y miserables, pero quienes se beneficiaron de el fueron quienes desarrollaron la tecnología para extraerlo y refinarlo.

Esta historia con el petróleo es la misma que se está repitiendo con las tierras raras y los otros minerales.

El lio es que esta nueva realidad ha empezado a generar nuevas dependencias que puede estar atada a cualquiera de las distintas fases del proceso productivo. Un informe de la Comisión Europea del año 2020 demostró que, en el caso de las tierras raras, China roza el 90% del procesamiento global. Frente a las otras materias primas, China también es el primer procesador de titanio (45%), fósforo (74%), escandio (66%), entre muchos otros; y como si fuera poco también es el primer extractor de antimonio (74%), baritina (38%), fluorita (65%), etc. Ni hablar de lo qué están haciendo con el Hidrogeno.

Es muy posible, que, si Rusia no hubiese invadido a Ucrania generando una guerra insensata, la Unión Europa no se hubiese percatado de la ventaja que en estos nuevos temas les lleva la China al mundo.

¿Y Latinoamérica?

Existe una verdad irrefutable. Latinoamérica de lo que va de este siglo XXI, y parte del XX, ha estado gobernada, en su mayoría, por gobiernos de izquierda denominados progres. Lo paradójico es que esta izquierda la ha hundido en los mismos males que criticaban cuando decían que todo se debía al imperialismo yanqui: desempleo, hambre, miseria y más pobreza.

Latinoamérica ha dejado de existir para el mundo globalizado. No obstante, la gente sigue creyendo en las quimeras que le vende la izquierda progre. ¿Los han vuelto ciegos? Pero como dijo la señora Ursula Von der Leyen: “En la vida no basta con tener razón; es necesario que te la reconozcan”.