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miércoles, septiembre 14, 2005

Palabras del poeta William Ospina en la entrega del doctorado Honoris Causa en Humanidades, Universidad del Tolima. Ibagué, septiembre 12 de 2005

EN BUSCA DE LA PALABRA PERDIDA 
William Ospina 

La única vez que hablé con el poeta Jorge Rojas, hombre ingenioso, le conté que había nacido en el norte del Tolima, en la vecindad del páramo. Él me respondió con una sonrisa: "Ya veo: es usted un hombre de Letras". Yo a veces me he preguntado qué es lo que hizo que me inclinara en la vida por la literatura, pero la red de las causas es tan intrincada que entenderla equivaldría a destejer el arco iris. Dicen en mi casa que cuando yo era niño había para nosotros una palabra prohibida, y era el nombre del pueblo en que nací, quiero decir, el viejo nombre indígena de Guarumo. Es la versión primitiva de la bella palabra Yarumo, que nombra un árbol de color de ceniza o de plata que abunda en la cordillera. El cura que casó a mis padres y que me bautizó en la pila católica había hecho un viaje conmovido y admirativo por Italia, había ido seguramente a ver a Pío XII en la gloria de Bernini, en Roma, y después, por la ruta de Bolonia, una ciudad colmó sus aspiraciones: Padova. Volvió enfermo de prejuicios nominalistas, sintiendo que la mala fama de Guarumo se debía a su nombre, y decidió, como tantos en nuestra historia, que había que civilizar el paisaje cambiándole de nombre. Guarumo, el Guarumo cerril de mi abuelo Benedicto, de mi tío abuelo Pedro Pablo, de mi tío abuelo Luis Enrique, de mi bisabuela Rafaela, de las mulas cargadas de café que se desdibujaban en la niebla, de las vagonetas del cable aéreo moviéndose solas por las lomas fantasmas, el Guarumo tropelero de Julio Gutiérrez y de Juano Betancur, el Guarumo de jinetes que entraban borrachos en las cantinas, debía cambiarse por un civilizadísimo Padua, nombre que prometía en la mente del clérigo esculturas y arquitecturas, humanistas y santos. A mí me gusta decir con cierta injusticia que allí terminó la mala fama de los de Guarumo y empezó la mala fama de los de Padua. Como la gente estaba acostumbrada a Guarumo, silvestre y cotidiano como las guaduas y las guacas, el cura tuvo que llevar más lejos su instinto civilizador, y aliado con el inspector de policía impuso una multa a todo el que pronunciara la palabra prohibida. La gente tardó en acostumbrarse, pero el poder fiscal de los uniformados de verde y de negro fue eficiente sobre un pueblo pobre, y Padua se impuso. Sólo don Alejandro Idárraga, que tartamudeaba al hablar, pero que era un hombre de convicciones firmes, se paraba en la plaza a la hora de más tumulto con la palabra Guarumo temblando en la punta de la lengua y los billetes de la multa ya listos en la mano derecha. Mis comienzos literarios estuvieron marcados por ese tácito deber de creer más en Italia que en Colombia, más en Europa que en América. Yo no acababa de encontrar el enlace entre el fasto de las custodias doradas, de los ritos dorados entre campanas y humaredas, y el silencio de los abismos de la carretera, con nubes que se arrastran en las hondonadas. Mi abuelo rezaba con piedad indudable ante el Cristo de Europa pero después se iba a horadar las montañas buscando guacas de indios. Y yo sentía, yo siento todavía, ese doble llamado de un ayer de rostros castellanos y andaluces y otro de indios bravos del norte del Tolima y del cañon del Cauca. Los secretos son alimentos, decía Novalis. Nada es más estimulante que la incertidumbre. Nada más saludable que la duda. Después de una primera edad llena de Homero y de Dostoievski, llena de Padua, algo en mí empezó a buscar el sentido de los yarumos, de ese Guarumo que ya no era sólo una palabra prohibida sino el símbolo de un mundo borrado. Tendría que añadir, con palabras de Barba Jacob: "Y lo demás de mi vida no es sino aquel amor fatal, con una que otra lámpara encendida, ante el ara del ideal". Ya no pude renunciar a ninguno de los dos nombres, de los dos mundos. Ni a Shakespeare ni a Atahualpa. Ni a los celtas ni a los Koguis, ni a los judíos ni a los Panches, ni a los Árabes ni a los Gualíes. Y para mí el Tolima es sobre todo esa encrucijada del origen donde se cruzaron las sangres, donde se cruzaron los caminos de mis mayores, donde después de viajes y guerras y diásporas, tantas gentes justas durante casi un siglo intentaron construir una patria. Nunca logro ver el Tolima como un todo homogéneo. Lo veo cruzado de Quimbaya y de Panche, industrioso y guerrero, mirando como Colombia, por cada costado a un mundo distinto, paisa y recatado en el norte, calentano y festivo en el sur, levantado hasta el hielo en el oeste, descendido hasta la fiebre en el este. Y si hay otras tierras tan laboriosas ninguna me parece más indómita. Diego Fallon pudo decir, mirando las montañas del cañón del Gualí, que en ellas parecían encerrarse "las cenizas de mundos ya juzgados". Pero esa tierra intemporal es también la tierra elemental dividida como en una ilustración geográfica, entre la llanura y la cordillera, y en su amplio paisaje uno casi puede ver la mula de García Márquez cayendo desde las cumbres nevadas, a través de la colorida vegetación de los pisos térmicos, hasta la llanura encendida.Y como todo lo esencial ocurre para siempre, Bolívar sigue embarcándose en Honda, en su viaje de desengaños hacia el Caribe, Yuldama sigue enamorándose en Mariquita de la hija de su enemigo, Humboldt sigue asombrándose de la vegetación de la Tierra Caliente cerca de las minas de Santa Ana, y Fallon sigue viendo alzarse la luna, indecisa entre la realidad y el mito, sobre las montañas, y Jorge Isaacs sigue agonizando en el aire tibio de Ibagué, después de las hazañas y las derrotas, y Álvaro Mutis sigue oyendo cómo la lluvia, sobre los cafetales, le trae intacta la materia de otros días, "salvada del ajeno trabajo de los años". Yo, que he dedicado mi vida a escribir, no sé convertir en palabras esta gratitud. El amor por la tierra, sus memorias y sus reliquias de calcio y de piedra. Yo, que hago todo lo posible por no ponerle fronteras al corazón, por no circunscribir el territorio del afecto, creo que nuestra necesidad actual es ser colombianos, colombianos dialogando con el mundo. Amar y conocer los litorales, las cordilleras, los llanos, las selvas. Pero eso no es incompatible con la certeza de que hay un lugar que nos marca con especial intensidad, y es el país de la infancia. Ese país para mí tiene un nombre: Tolima. Una palabra cargada de historias, de canciones, de zozobras, de nieve y de abismo. La tierra de los nevados y del Magdalena. Una tierra en la que hay algo que tercamente permanece y algo que huye sin fin. Y ese diálogo necesario entre lo duradero y lo evanescente, entre lo que se queda y lo que huye, ese diálogo entre las piedras y el agua, ese diálogo entre las cuerdas y el viento, es nuestra voz, somos nosotros. Muchas gracias.  Posted by Picasa

lunes, septiembre 12, 2005

Reinaldo Aguirre Palomo: Crónica de un bandido legendario

Por: Héctor Ocampo Marín
Crítico y escritor colombiano

Eduardo Santa, obvio será siempre decirlo, es un ensayista y narrador de larga y magistral trayectoria. Numerosos y bien trabajados sus libros. Recordemos por ejemplo, El Pastor y las Estrellas, Las señales de Anteneo, Sin tierra para morir, “El Girasol” “Cuarto Menguante”, etc.

Ahora, nos encontramos de nuevo con el hábil narrador en un singular y muy original libro que ha logrado arrebatar del olvido las proezas y antiproezas de Reinaldo Aguirre “Palomo”, el famoso asaltante del Cable de Mariquita, “Crónica de un bandido legendario". Se trata de un colombiano como han existido tantos, verbi gratia, Efraín González, hace anos recordado en un curioso libro: “Efraín González, Vida, Confesión y Muerte”, escrito y publicado con seudónimo. por un ilustre hombre de letras y exgobemador de Cundinamarca.

Se trata, pues, de ese tipo de delincuentes que, a la manera de Robin Hood, suelen robar a los ricos para ayudar a los más pobres, y no dejan para ellos sino lo estrictamente necesario para la subsistencia.

Muy distinto todo esto a los grandes bandidos de nuestro tiempo que secuestran, roban a los ricos y a los pobres y comercian en el mundo del narcotráfico sólo en busca de personal riqueza y con el fin cobarde de adquirir armas para diezmar poblaciones enteras y atacar las autoridades legítimas.

Anotemos que Reinaldo Aguirre se suicidó antes que entregarse vivo a las autoridades que lo asediaron en una casa..quinta en las afueras de Mariquita. Por su parte Efraín González, antes de caer abaleado, puso en jaque durante todo un día a la fuerza pública de Bogotá defendiéndose como una fiera desde los techos de las casas del barrio Veraguas.

Recordemos aquí la parte final de la “Crónica de un bandido legendario”, obra del maestro Eduardo Santa: “Tan pronto corrió la noticia de su muerte, se produjo algo extraordinario. De todas las veredas y campos aledaños, de todos los pueblos vecinos, desde los más apartados rincones del poblado, de los talleres, tiendas, cantinas, cafeterías, tabernas, hoteles, herrerías, prostíbulos y fábricas, empezaron a llegar y a invadir las calles miles de personas que querían conocerlo, aunque fuera muerto, tacaño, agradecerle sus favores, decirle con el lenguaje de las lágrimas su adiós definitivo. Fue como un huracán, como una corriente magnética que movió las multitudes, que despertó los espíritus, que provocó aquel río desbordado de emociones, que hizo brotar del corazón de todos la inmensa admiración que le tenían. Al día siguiente, a la hora del entierro, ese río de gentes humildes había crecido hasta inundar las calles principales del poblado, y sobre él iba flotando no sólo el cadáver del gran benefactor sino también, como una aureola indestructible, el agradecimiento de una comunidad de campesinos que lo llevó en el corazón, hasta convertirlo en una leyenda que no muere”

lunes, agosto 22, 2005

El "Palomo" Aguirre

Armando Moreno Sandoval

En el año 2004 la Biblioteca Libanense de Cultura le publicó al historiador Eduardo Santa, uno de los intelectuales más connotado del Tolima y de El Líbano, Crónica de un Bandido Legendario. La obra está basada en el bandolero más recordado que se tenga en el Tolima: el mariquiteño Reinaldo Aguirre Palomo. Llamado por quienes lo recuerdan, o conocieron, con el apodo de El “Palomo” Aguirre o Robin Hood Mariquiteño.

Desde que el diario El Tiempo, en su edición dominical del 25 de febrero de 1940 reseñara en primera página el suicidio, las versiones sobre su vida bien sean escritas o orales no han parado de césar. Pese a que sus testigos en primera persona afirmando categóricamente “yo lo vi”, aunque no muchos, quedan pocos.

Entre las versiones dignas de recordar están las coplas que días después de su muerte compusiera el gallero, poeta y tahúr “Centavillo”. Aunque no existe una versión escrita que de cuenta de su existencia, por fortuna en la memoria de uno de los hombres de mayor edad en Mariquita, el nonagenario Ismael Perdomo Perdomo, aun se conserva. Quien escribe este artículo tuvo la dicha de grabarla.

En 1963 el poeta y abogado ibaguereño Ernesto Polanco Urueña, para honrar la memoria de su contemporáneo El “Palomo”Aguirre, publica en su libro 7 Noches el poema titulado “Romance de Reynaldo Aguirre Palomo” bellamente ilustrado por el pintor tolimense Jorge Elías Triana y que aun se conserva en el estante de literatura de la Biblioteca Darío Echandía. Poesía que años después fue incluida por el expolítico Alberto Sanfofimio Botero en su antología Poetas Tolimenses.

En la misma década del sesenta, sin precisar el año, la emisora hondana La voz de Honda retomando un guión que escribió el antioqueño Otilio Sanin Restrepo, llevaba al aire una radiotelenovela sobre la vida del “Palomo”. Aunque no existe testimonio escrito que de fe de lo acontecido aun la memoria popular la recuerda.

Otro de los recuerdos que con más ahínco evoca la tradición oral son los últimos nueve minutos de la vida de Reinaldo Aguirre Palomo. Es la escena que, como en una película de gángsters, decide quitarse la vida. Atribulado por la vorágine de su vida, el sábado 24 de febrero de 1940 siendo las 7 y 23 de la noche, como un fantasma arreando sus penas se apareció en la casa del ganadero Gregorio Fajardo. Ya sentado en la poltrona ubicada en la esquina de la sala, quebrantando el silencio después del saludo y mirándolo lelamente a los ojos, y con una voz seca anunciando el fin del mundo dijo: — “Estoy muy aburrido. No quiero vivir más. Ya es bastante. Le comunico que he resuelto suicidarme” —. Con estas frases quería ponerle punto final a su vida.

Acto seguido bebió una pócima de cianuro y, en un abrir y cerrar de ojos, la detonación de un revólver calibre 38 sacudía la tranquilidad de la aldeana Mariquita. Eran las 7 y 32 de la noche. Reinaldo Aguirre Palomo había complementado su suicidio dándose un balazo dentro de la boca. Tenía treinta y un años.

Con un prontuario delincuencial de por lo menos 10 años y, sea lo que haya sido, cuatrero, ladrón, asaltador de vagonetas del cable aéreo, o, bandolero como suele llamarlo la tradición oral del norte del Tolima, lo cierto es que el recuerdo que más se impone es el de un individuo que robaba para repartir el botín entre los pobres.

El historiador inglés Eric Hobsbawm, quien es el investigador más importante en la actualidad sobre bandidos, considera que este tipo de personajes y de actuaciones encajan en una categoría llamada bandido social. Es decir, que estando por fuera de la ley hace el bien.

Independiente de los odios o amores que pueda generar, pienso que El “Palomo” Aguirre de Eduardo Santa no es más que la evocación de un personaje que se pasea todavía por los rincones del Tolima y de Colombia: un mito que se niega a desaparecer de la faz de la tierra.

jueves, agosto 04, 2005

Iglesia y plaza


Mariquita, vista de la Ia Iglesia San Sebastián y la Plaza Mayor.  Posted by Picasa

Mariquita, polémica historiográfica

Mariquita: historia, escritura y fundación
Una lectura crítica a la escritura que dieron origen a la fecha de su fundación


Armando Moreno Sandoval

Como se sabe, existe la creencia de que la fundación de Mariquita fue el 28 de agosto de 1551. Esta fecha, sin embargo, es muy dudosa. La cuestión es que entre los diversos autores no hay una coincidencia en la fecha señalada.

Ahora bien. Lo que me propongo demostrar es cómo un tema como el de la fundación de Mariquita, el municipio que queda al norte del departamento del Tolima, y que las autoridades municipales celebran cada 28 de agosto, se presta para hacer nuevas interpretaciones a partir de los mismos escritos que dieron origen a dicha celebración.

Para empezar debo decir que casi todas las fuentes escritas que nos legaron los cronistas como fray Pedro de Simón, fray Pedro de Aguado, Juan de Castellanos y Lucas Fernández de Piedrahita, etc. a partir de la crítica textual ha dado interpretaciones interesantísimas para repensar nuestra historia. Pues esta lectura que se hace a través de la critica textual, eufemismo para decir “leer con sana desconfianza”, según el profesor Felix Bolaños de la Universidad de la Florida, nos lleva por un camino muy apasionante cual es el de entender el texto a partir de la mentalidad de la época.

Supuestamente, cada 28 de agosto Mariquita esta de cumpleaños. Es el día y mes que generaciones recientes la han venido aceptando sin ningún reparo. Igual acontece con el año de 1551. Sin embargo los documentos que reposan en varios fondos de la sección colonia del Archivo General de la Nación en Bogotá ponen en duda esta fecha. Tampoco los cronistas son unánimes a la hora de definirla. Por ejemplo, en Noticias Historiales, la obra de fray Pedro de Simón, existe un océano de confusión. Si bien Simón escribió su obra en el transcurso de los primeros veinticinco años del siglo XVII, en el manuscrito original, y que actualmente reposa en la sección de libros Raros y Curiosos de la Biblioteca Nacional, el dato original acerca de la fundación se encuentra tachado. Quien le haya metido la mano al manuscrito, fue una persona que tenía la convicción de que la fecha era el 28 de agosto. Fue Simón quien corrigió el manuscrito? No lo sabemos. El profesor Juan Friede quien transcribió íntegramente el manuscrito señala que esta enmienda fue muy posterior a la escritura del documento. Es más los caracteres de la escritura no concuerdan con los de Simón. Pero el problema no está en la corrección. Lo más grave es que el manchón de tinta negra impide leer con claridad la fecha que escribió Simón.

En cuanto a otros cronistas de la colonia, ya sean Juan de Castellanos, Lucas Fernández de Piedrahita o Pedro de Aguado lo curioso es que no hay coincidencia con la fecha. Lo anterior tiene una explicación: ninguno consultó archivos. Y no había razón para ello, pues los hechos habían sido tan recientes que con la historia oral bastaba. Incluso algunos estudiosos cuestionan la manera como los cronistas se informaron para escribir sus obras. Señalan que a cambio de observadores directos lo que más utilizaron fueron informantes ajenos a los acontecimientos de la época. Seguramente el haberse valido de terceras personas fue lo que los conllevó a carecer de una fecha unánime. La coincidencia esta en su fundador. Nadie pone en duda el nombre de Francisco Núñez Pedroso.

Frente a la confusión señalada, los documentos de archivo son una buena fuente de información para aclarar la polémica. Los manuscritos que se conservan en los fondos Cabildos y Civiles del Archivo General de la Nación en Bogotá, señalan que a Francisco Núñez Pedroso le concedieron dos capitulaciones para que fuera a conquistar y a pacificar los territorios comprendidos entre los ríos Cauca y Magdalena.

La primera capitulación que data del año de 1549 y cuya información se haya en el fondo Cabildos, coincide con Pedro de Aguado al señalar que Núñez Pedroso había fundado una ciudad. De esta primera confrontación entre fuentes de archivos y Aguado se deduce que la primera fundación de Mariquita ocurrió no precisamente en el norte del Tolima sino en algún sitio de la hoya del río San Bartolomé en Antioquia. Esta deducción se desprende del resumen del cuaderno original donde estaba consignada la historia de las distintas fundaciones que había tenido Mariquita

Hay que advertir que este cuaderno que data del año de 1699, es decir ciento cincuenta años después, tiene la particularidad de que el escribano que lo redactó tomó los datos del cuaderno original donde estaba la acta de fundación de la primera incursión que hiciera Núñez en 1549, y algunos otros de la historia reciente de Mariquita. Era un cuaderno de 32 folios y según el escribano que lo consultó dejó constancia de que estaba en mal estado. Qué hizo el escribano con el cuaderno original? No lo sabemos y creo que nunca lo sepamos, ya que las pesquisas exhaustivas que realice en los diferentes fondos del Archivo General de la Nación en Bogotá y en el Archivo General de Indias en Sevilla (España) me fue imposible hallarlo.

La segunda capitulación a Núñez Pedroso se la concedieron el 8 de agosto de 1551 y su información se encuentra en un manuscrito que se conserva en el fondo Civiles, del Archivo General de la Nación en Bogotá. En esta segunda incursión es cuando decide refundar la ciudad que en 1549 no había podido darle vida civil, política y religiosa. El documento contiene un aporte valiosísimo. Trae la memoria histórica de lo que había sido la ciudad de Mariquita en los primeros seis meses de vida. Al igual que la información que contiene el primer documento no da cuenta que la fecha sea el 28 de agosto de 1551, como tampoco coincide con las fechas de otros cronistas de la época.

Si nos atenemos a los autos que se conservan en el cuaderno de esta segunda capitulación y si hacemos la interpretación de lo que significaba en el siglo XVI crear una jurisdicción, repartir solares, crear ejidos, nombrar alcaldes, y concejales se concluye que la fundación de Mariquita no es la que han venido insistiendo desde hace unas décadas el pueblo, los educadores o a las autoridades civiles, políticas, religiosas y militares.

Para comprender el significado de los actos que se llevaban en el siglo XVI, es necesario comprender que la fundación no es simplemente, como muchos creen, una fecha. Si bien los cristianos españoles tenían en cuenta el número del día, mes y año, lo más importante era el día del santo. La fundación de una ciudad tenía ante todo una connotación simbólica y religiosa. Es por eso que al nombre de la ciudad se le anteponía el nombre del santo del día. Y es por ello que a Mariquita en los dos primeros siglos de vida civil, religiosa y política se le conoce con el nombre de San Sebastián de Mariquita.

Demarcada la jurisdicción de la ciudad el ritual terminaba con el acto de posesión del alcalde que contemplaba desde pasearse por el sitio donde supuestamente iba quedar la plaza principal hasta rozar, cavar y coger yerbas con las manos. Es precisamente en este último acto donde el alcalde envestido de poderes, es decir "con vara de justicia en mano", daba comienzo a la vida civil, política y religiosa de la ciudad.

Interesa señalar que en la segunda capitulación Núñez Pedroso realizó dos fundaciones. La primera el 8 de agosto de 1552 y la segunda, pocos meses después, el 8 de enero de 1553. Consultando el archivo de la catedral gótica de Barcelona, para cerciorarme cuáles eran los nombres de los santos que tenían los días en el siglo XVI, se concluye que el santo patrón de Mariquita, San Sebastián, no coincide con el santo del día de las dos fundaciones que hiciera Núñez a raíz de la capitulación de 1551.

Si tenemos en cuenta la tradición cristiana no queda duda que Francisco Núñez Pedroso más que pensar en el día de la fundación, estaba pensando en el santo del día: San Sebastián. Ahora bien. Si nos atenemos a la capitulación de 1549 y a los indicios que nos ofrecen los datos que el escribano tomó del cuaderno original, al igual que la información de fray Pedro de Aguado, se deduce que la fundación de Mariquita ocurrió el 20 de enero de 1549. Pues la tradición cristiana demuestra que el santo del día 20 enero es San Sebastián.

Lo único cierto es que el 28 de agosto de 1551 es una tradición que corresponde más a la invención popular que a la interpretación de los acontecimientos.

viernes, junio 17, 2005

El triángulo del norte del Tolima

Tomado de El Tiempo Las calles empedradas, casas de grandes portones y de barrotes en sus ventanas, bordeadas por las aguas de los ríos Magdalena y Gualí, son el testimonio de una historia cargada de cultura, mitos y leyendas en Honda, la puerta al norte del Tolima. A 180 kilómetros de Bogotá y a 96 de Ibagué, Honda es el punto de inicio de la ‘ruta de los virreyes’, que incluye a Mariquita y Ambalema. Caminar por la ‘Ciudad de los Puentes’, como se le conoce, es regresar en el tiempo y seguir los pasos del Libertador Simón Bolívar, del presidente Alfonso López Pumarejo y de comerciantes españoles, ingleses, alemanes y norteamericanos que cada semana llegaban o zarpaban hacia tierras europeas. Sí, Honda no es solo viudo de pescado, canoas y atarrayas. En 1977 fue declarada Monumento Nacional por la importancia histórica y cultural. Sus casas son de estilo colonial, republicano, andaluz y hasta jamaiquino. El historiador Gilmar Javier Amaya, hijo de esta tierra, dice que en esta población fue ensamblado el primer automóvil en Colombia; funcionó el Hotel América; llegó y operó la planta telefónica automática de Latinoamérica; abrió sus puertas el Banco López y fue construido el primer puente metálico de Suramérica, en 1894. Después del recorrido por el sector histórico, de conocer los 56 puentes que cruzan el río y de gozar del Museo del Río Magdalena, cae bien visitar El Salto del Magdalena. Y si el turista desea degustar frutas tropicales, panes y mantecadas puede continuar 20 kilómetros adelante de Honda, por la vía a Ibagué. Así se llega a Mariquita, antaño capital de Colombia. En ese recorrido encuentran casetas cubiertas por coloridos racimos de frutas, cultivos de arroz y maíz, balnearios naturales, restaurantes y clubes. El exótico mangostino, único en la zona, el mango y el aguacate mariquiteño anuncian la llegada a la tierra donde José Celestino Mutis inició en 1783 la Expedición Botánica. El Bosque Municipal tiene las especies clasificadas por el científico español y es cuna del mono titi pies blancos. En esta población está la iglesia de San Sebastián (1553), de paredes en calicanto y piedras poma con tecnología de la España colonial. Un monumento a Gonzalo Jiménez de Quesada recuerda que el conquistador murió allí (1579). En la vía a Ibagué, a 24 kilómetros de Mariquita, están las ruinas de Armero y al girar a la izquierda se encuentra la carretera a Ambalema, la ‘Ciudad de las 1.101 Columnas’, monumento histórico nacional. En el sector histórico está la Casa Inglesa, donde el Libertador pasó algunos días en la clandestinidad con Manuelita Sáenz. En esta población, el río Magdalena, con sus 300 metros de ancho, sirve de límite con Cundinamarca, y un paseo en ferry, desde el puerto El Retiro, lleva a los visitantes a la vereda Gramanotal, en el vecino departamento.

jueves, mayo 12, 2005

Entrevista con el Secretario de Gobierno

“…esta administración tiene el propósito de adelantar la recuperación del espacio público y es un hecho que lo vamos hacer”. Ismael Escobar, Secretario de Gobierno del Municipio de Mariquita En jerarquía, la Secretaria de Gobierno es el segundo cargo de más importancia en la administración pública. Ismael Escobar, Secretario de Gobierno, habló de corrupción, de la deuda astronómica que está pagando el municipio, del lo que irá a pasar con el hospital y, sobre todo, de un tema que siempre está en boca de los mariquiteños el del espacio público. Letrasenelojo. ¿Algunos contradictores lo critican como un miembro del gabinete que poco protagonismo hace, ¿ es cierto ese sentir? IE. Yo pienso que esa afirmación es un poco exagerada por la forma en que se entregó el cargo, pues, no ha permitido en principio desarrollar actividades hacia la ciudadanía. Lo más importante de todo es que se está haciendo un trabajo muy apropiado y realmente se está esclareciendo muchas cosas que la opinión pública no ha conocido de primera mano. Letraseneojo ¿Cuáles son esas aclaraciones de las que habla? IE. En primera instancia es importante informar a la ciudadanía que la Secretaria de Gobierno no fue entregada de una manera formal. Se han encontrado procesos que no se le dieron cursos apropiados dentro de los mecanismos que se debían realizar dentro de los procesos jurídicos, es decir, se encontraron aproximadamente 38 procesos que correspondían a querellas que ni siquiera se le dieron curso. De otra parte también es importante indicar que existían una serie de procesos laborales de los cuales las administraciones anteriores no le prestaron la suficiente atención y son casos que van a fallar en contra del municipio. Letrasenelojo¿Cómo cuáles podrían ser? Pues específicamente no le doy nombres en estos momentos porque no tengo la información de los empleados como tales, pero, lo más importante de todo es que el municipio se va a ver afectado patrimonialmente por estos fallos, por negligencia administrativa. Letrasenelojo ¿Y ese patrimonio a cuánto podría ascender?Yo pienso que pueden estar alrededor de unos 800 a 900 millones de pesos, dependiendo de como se fallen estos procesos. Letrasenelojo ¿Vuelvo y le insisto, no tiene usted un caso en particular que la ciudadanía debería saber? Pues han habido casos de fallo de 70 y 80 millones que en el momento no quiero decir nombres, pero yo pienso que están para que la ciudadanía los pueda solicitar a esta dependencia. Letrasenelojo ¿En materia de contratación cuál es la diferencia de esta administración frente a las anteriores? Yo pienso que esta administración, sin lugar a dudas, ha sido la más transparente de los últimos años. Pienso que actualmente el proceso de administración que se viene desarrollando ha sido serio y está cumpliendo todos los requerimientos de la ley 80, es decir, se han generado los espacios suficientes para que la contratación pueda ser observada por los veedores. Igualmente la contratación ha tenido mecanismos que le ha permitido a la ciudadanía saber que se está haciendo por parte de la administración, es decir, que esta administración ha impreso un alto grado de transparencia. Letrasenelojo ¿Cómo se traduce esas palabras que acabó decir en casos concretos, en casos particulares? Casos concretos es que dentro de estos procesos hemos tenido casos específicos de que hay contrataciones que se han definido inclusive a través de balotas, midiendo pues un alto grado de alta transparencia por parte de esta administración. Inclusive hay que tener muy en cuenta que la gente debe conocer claramente cuales son los términos de la ley 80 para que pueda, de una manera u otra, enterarse específicamente de cómo se está dando la contratación. Es bien importante de que este mecanismo que fija unas etapas, dependiendo si es contratación directa o contratación por convocatoria, por licitación, se lleve dentro de los términos legales. Letrasenelojo ¿Todos sabemos que el manejo del espacio público en Mariquita es un berenjenal ¿qué está haciendo la actual administración cuyo eslogan es “El reto mejorar lo nuestro”? Este tema es bien importante analizarlo dentro del contexto social que implica para la ciudadanía de Mariquita. Esta administración ha venido adelanto procesos que en ninguna otra administración se habían tocado, como el espacio que fue ocupado frente a la Rápido Tolima; como el caso específico de las personas que están ocupando el espacio publico al lado de Telecom. Igualmente hay otro tema que es bien importante que es el tema de la actual plaza de mercado. Este tema la administración municipal le ha dado vital importancia en el sentido que está adelantando un proyecto para recuperar este espacio público o este parque, digámoslo así de alguna manera. Este espacio lo pensamos recuperar en dos etapas. La primera etapa es la parte donde se encuentra todos los puestos de venta de cacharro, telas, zapatos y otros elementos de consumo de la ciudadanía. Específicamente se está manejando la reubicación de estas personas hacia el antiguo pabellón municipal el cual ya se están dando los primeros pasos para realizar una convocatoria de contratación para adecuar este sitio para reubicar estas personas que ya mencione. Letrasenelojo ¿O sea que dentro de poco tiempo vamos a ver a Mariquita libre de negocios que están ocupando el espacio público? Esto es un proceso que tiene que adelantarse de manera concertada, pero al mismo tiempo con autoridad. Esto es bien importante dárselo a conocer a la opinión pública, pero, esta administración tiene el propósito de adelantar la recuperación del espacio público y es un hecho de que lo vamos hacer. Letrasenelojo. Una preocupación general de los mariquiteños es el centro de acopio, una obra que costó una inversión de más de 1.800 millones de pesos y en la actualidad está prácticamente como se terminó. ¿Qué pasa con esa obra del centro de acopio? Lo del centro de acopio es bien interesante explicarle a la ciudadanía que esta administración no es que no haya querido, ni quiera ponerla en funcionamiento. Pienso que es bien importante que se analice en el contexto real en como fue desarrollada esta obra. Es decir, como administración seria que es, y que en cabeza el señor alcalde Hernán Cuartas siempre se ha pensado que las cosas se deben de hacer con absoluta transparencia, no se puede actuar de una manera irresponsable de poner en ejecución una obra de esta magnitud sin tener previamente el conocimiento del estado de esta obra y cómo se desarrolló. Tan así que nuestro alcalde ha venido teniendo reuniones de una manera permanente con el DRI y otras entidades que participaron en la ejecución de esta obra y hasta tanto no se tenga certeza de muchos aspectos de orden legal y contractual e inclusive algunas pruebas técnicas que se hicieron. Sería irresponsable esta administración poner así en funcionamiento esta obra. Letrasenelojo ¿Y cuáles serían esos aspectos técnicos a que alude? Bueno, yo sobre esos aspectos técnicos no me quiero referir específicamente porque no soy la persona indicada para ese tema. Creo que con gran propiedad lo puede hacer el secretario de Desarrollo Estratégico, que es la persona que ha venido supervisando la ejecución de las pruebas que se han venido realizando. Letrasenelojo ¿Con todos estos inconvenientes que nos acaba de explicar, es posible que en esta administración de Hernán Cuartas veamos el funcionamiento del centro de acopio? Si, yo pienso que sí. Esta obra hay que ponerla en funcionamiento, pero igualmente hay que tener en cuenta que debe hacerse una convocatoria para que las personas que están interesadas en administrarla y ponerla en funcionamiento participen, teniendo en cuenta los lineamientos de la ley 80. Los colombianos tienen la cultura del no pago. Está claro que para hacer obras públicas los ciudadanos deben pagar impuestos. Sabemos que Mariquita tiene una tradición donde los ciudadanos ven en el pago de los impuestos como sinónimo de derroche, despilfarro, de invertir mal los recursos, de que la plata no se vea en obras públicas, lo que ha conllevado que los ciudadanos hayan desarrollado esta cultura del no pago y de poco compromiso con su municipio. Letrasenelojo ¿Cómo está la recaudación de impuestos? Pregunta muy importante para la opinión pública. Pienso que en esta administración esa tendencia o esa percepción que tenía la ciudadanía de no pagar impuestos, de alguna manera con esta tradición se ha venido rompiendo. Precisamente por la credibilidad que ha venido teniendo esta administración en el sentido de que los dineros que se están recaudando efectivamente se han venido invirtiendo en el bien común. Otro aspecto bien importante es que esta administración ha tenido un apoyo importante de la ciudadanía en el sentido de que los recaudos se han venido aumentando de una manera significativa. Estos recursos tuvieron un impacto muy importante en el año 2004 donde aproximadamente se pago a la deuda 3.000 mil millones de pesos. Podemos decirlo que ha sido con el apoyo de la ciudadanía, y con esto podemos seguir mejorando la situación del municipio desde el punto de vista fiscal. Letrasenelojo ¿Y respecto al tema del hospital qué noticias nos tiene? El tema del hospital como todos sabemos, pues para nadie es un secreto, yo pienso que esta administración en cabeza de nuestro alcalde Hernán Cuartas, ha sido unas de personas que siempre ha querido y es su intención de percibir de una manera directa de que las cosas se deben manejar con transparencia. Yo pienso que tal y como hemos venido ejerciendo una labor de veedores es evidente que se han encontrando muchas falencias de orden administrativo y presupuestal que en su momento y después de realizarse una ardua administración se darán a conocimiento de la opinión pública. Letrasenelojo. Uno de los canales que la gente señala por donde se da la corrupción es por la vía de la contratación, ¿qué es lo que hace que la alcaldía de Hernán Cuartas sea diferente de las alcaldías de William Rubio, Tito Bejarano o Janeth Aldana? Pienso que una de las actividades que hemos querido fortalecer en el ámbito municipal es la transparencia de la administración pública como lo dije anteriormente. Dentro de este proceso hemos implementado la Central de Cuentas y Contrato que va a permitir verificar las diferentes etapas de la contratación que es la precontractual, la contractual y la poscontractual. Dentro de estas etapas se tiene específicamente una persona para que supervise todo este proceso. De otra parte es bien importante que con motivo de la delegación del gasto impartida por el alcalde se establecieron los comités de contratación que cada secretaria debe implementar de acuerdo al tipo de contratación que se vaya a ejecutar y dependiendo también de las capacidades que tenga cada uno de estos funcionarios para hacer parte especifica de la contratación. Letrasenelojo. ¿La ciudadanía que papel jugaría en estos comités? En estos momentos a través de mi secretaria se convocaron a los diferentes veedores para que hagan un papel vigilante permanente sobre el tema de la contratación. Para ese efecto ya hemos hecho a través de la Gobernación del Tolima dos convocatorias de las cuales ya se tiene definidamente conformados los veedores por iniciativa de la administración municipal. Es decir, estos son mecanismos que nosotros mismos estamos promulgando para que la ciudadanía tenga estos mecanismos que le permitan de una u otra manera estar enterados permanentemente sobre los procesos de contratación de la administración. Letrasenelojo. ¿Según lo que me está diciendo, la ciudadanía va a tener ingerencia en la decisión de los proyectos por aquello de costos, conveniencia? Dentro del plan de desarrollo que se realizó y dentro del programa de gobierno la ciudadanía ya definió cuáles eran las prioridades en cada sector dependiendo de sus necesidades. Aquí estos mecanismos se brindan para que la ciudadanía ejerza un control permanente, para que las cosas se hagan bien y dentro de los términos legales.

jueves, abril 07, 2005

El Milagroso Señor de La Ermita


El Santuario del Milagroso Señor de La Ermita. Anualmente, y este año en la primera semana de mayo, llegan en romeria de todos los rincones de Colombia para venerarlo y pedirle milagros, dicen que lo cumple. No deje de visitarlo el año entrante, pero, por supuesto que también lo puede hacer a cualquier hora y en cualquier día del año.  Posted by Hello

Mariquita, el paraíso en el norte del Tolima

El Tiempo, abril 6 de 2005

A hora y media de Ibagué, podrá disfrutar de un completo destino turístico.Las cataratas de Medina y la laguna del Silencio, dos atractivos.

Dicen que Mariquita es el edén del norte. Y no solo por sus prósperos y variados frutales sino por sus paisajes de ensueño, por sus ríos y escenarios turísticos que lo convierten en un paraíso a hora y media de la capital tolimense.

Así que si aún no ha encontrado el destino ideal para compartir en familia sus días de descanso, San Sebastián de Mariquita es el lugar indicado. Cuenta con una variada oferta turística que va desde el recorrido por sus calles coloniales, hasta sus balnearios y complejos turísticos.

Por la seguridad no se preocupe. Mariquita cuenta con vías de acceso custodiadas y con la Escuela de Antinarcóticos de la Policía. Además, el Batallón Patriotas, en Honda, también garantiza la tranquilidad de la región.

Y si es por hoteles, tampoco hay de qué preocuparse. Cabañas familiares, hoteles, complejos turísticos y zonas de cámping están en el abanico de posibilidades para todos los gustos y bolsillos.

El paseo empieza en el Santuario del milagroso Señor de la Ermita. Dicen que la imagen del santo, traída desde España con destino a la ciudad de Pasto (Nariño), no se dejó cargar después de que sus transportadores pararon a descansar en Mariquita. Y por eso construyeron allí un santuario a su alrededor. Miles de personas le atribuyen al Señor de La Ermita todo tipo de favores y milagros.

Plantas y peces

Las cataratas de Medina, ubicadas a seis kilómetros del casco urbano en la vía que conduce a Victoria (Caldas), son descanso y aliento para el cuerpo y el alma. La laguna El Silencio con sus islas flotantes y peces exóticos son otro destino obligado.

Y para no ir muy lejos, el centro del pueblo le ofrece un recorrido a través del tiempo y la historia del municipio. No olvide visitar la casa de la Segunda Expedición Botánica con sus cauchos de más de 500 años, y el Museo Palenteológico con sus rocas y figuras milenarias. Allí también están las ruinas de Santa Lucía, testimonio de una iglesia destruida por un terremoto hace más de 100 años.

Como el calor es tan fuerte (26 grados), un refrescante salpicón de frutas no cae nada mal en los diferentes toldos. Pero si la cuestión es de hambre puede comprobar por qué el pan mariquiteño es el más famoso de toda Colombia. Completísimo paseo.

viernes, marzo 18, 2005

Arthur Miller

Ésta es la intervención íntegra de Arthur Miller, fallecido recientemente a los 89 años, en el acto de entrega de los premios «Príncipe de Asturias» en 2002, cuando recibió el galardón de las Letras. El autor de Muerte de un vendedor viajero habla de su relación con España, del tomar conciencia del mundo que supuso la guerra civil española.

La concesión de este gran premio a mi obra me trae a la memoria mis lazos con España y su cultura. Nunca he vivido aquí ni he pasado, a lo largo de los años, más que unas pocas semanas en mis diversas visitas con mi mujer, Inge Morath, ya fallecida. Sin embargo desde mi juventud España ha ejercido sobre mi conciencia efectos especialmente importantes e incluso dramáticos.

Acababa de cumplir veinte años cuando estalló la guerra civil, con el alzamiento encabezado por Franco contra la República. No hubo ningún otro acontecimiento tan trascendental para mi generación en nuestra formación de la conciencia del mundo. Para muchos fue nuestro rito de iniciación al siglo XX, probablemente el peor siglo de la historia. La agonía española se convirtió en clásica, el modelo de otros muchos gobiernos democráticos derrocados por fuerzas militares que predicaban la vuelta a los valores cristianos. Dos de mis compañeros universitarios marcharon para luchar con la Brigada Abraham Lincoln; uno, Ralph Neaphus, nunca volvió. Durante casi cuatro años lo primero que buscábamos en los periódicos de la mañana eran las noticias procedentes del frente español.

La palabra España en los años treinta era explosiva, el emblema esencial no sólo de la resistencia contra un retroceso obligado a un feudalismo eclesiástico mundial, sino también contra el dominio de la sinrazón y la muerte de la mente. Para muchos, incluso en aquel entonces, la guerra civil, con los nazis y las tropas de Mussolini apoyando abiertamente a Franco, fue la primera batalla de la II Guerra Mundial.

A la vez, se asociaba a España con Picasso y su «Guernica». Sí, resultaba difícil creer que un piloto militar, aunque fuera de las fuerzas aéreas nazis, pudiese hacer vuelo rasante por encima de una plaza abierta y soleada y bombardear a civiles. Con el paso del tiempo, España pasaría a ser ejemplo de las luchas de muchos otros pueblos por alcanzar la modernidad, dejando atrás el oscurantismo y la inutilidad de contumaces instituciones feudales. A menudo se recordaba a España en China durante su lucha por librarse de hábitos y maneras de pensar feudales. España venía trágicamente a la mente en Chile, donde Pinochet había derrocado a otro Gobierno surgido de las urnas.

Más recientemente, Inge Morath me reveló otra faceta muy diferente de España, la España que ella había llegado a querer, el país donde creo que más a gusto se encontraba. Era el país de grandes pintores y de su amigo Balenciaga, pero también de campesinos y gente del pueblo y toreros, a quienes le encantaba fotografiar. Veía en el carácter español cierta aspiración a la nobleza que yo creo que reflejaba la que ella misma tenía. A comienzos de los años cincuenta, cuando España despertaba poco interés en el mundo de la cultura, hacía fotografías del medio siglo con un amor y un respeto manifiestos por el alma de la gente, el verdadero tema de su obra.

Ante su dominio absoluto del idioma, de las costumbres y de la historia de España, yo no podía más que observarla maravillado.

Nuestra vivencia española llegó a su punto culminante hace aproximadamente año y medio, cuando la acompañé en una visita al pueblo de Navalcán. Había en aquel momento una exposición de sus fotografías en Madrid, entre ellas una serie que había sacado en los años cincuenta en un pueblo entonces remoto y apenas visitado.

Ahora, cincuenta años más tarde, había llegado a Navalcán la noticia de que el pueblo había adquirido cierta fama. Un autocar lleno de gente fue a Madrid para ver por sí mismos el aspecto que tenían hace tanto tiempo. Estaban en la galería, gente ya de mediana edad, supervivientes observándose jóvenes y lozanos en sus cumpleaños, bodas, sus campos y sus casas, rodeados de amigos ya ancianos o fallecidos. Volvieron a Navalcán e hicieron llegar a Inge una invitación, insistiendo para que volviera a visitarlos.

Viajábamos con nuestro amigo Derek Walcott, poeta laureado con el «Nobel» y un hombre de mundo con experiencia. Seguramente habían salido a la calle más de un millar de personas para saludar a Inge y celebrar su vuelta. La Policía y los Bomberos enviaron a sus representantes y se sirvió una comida en el Ayuntamiento para sesenta personas. Walcott nos acompañaba en medio de la muchedumbre, que no cesaba de regalar a Inge ramilletes de flores, de ofrecerle con insistencia vasos de vino y bebés para besar, a la vez que recordaban a voces su visita de hacía medio siglo. Ella no había hecho más que apreciarlos en un momento dado, y había otorgado un reconocimiento y un recuerdo públicos a sus vidas sencillas. El cariño en sus caras era palpable. Por casualidad miré hacia Walcott y vi lágrimas en sus ojos. «En mi vida he visto algo tan bonito», dijo. El momento culminante de la visita fue la presentación a Inge por parte del Alcalde de una nueva placa que decía «Calle Inge Morath». Iban a cambiar el nombre de una calle en su honor.

Por lo tanto, no vengo a ustedes y a la España moderna y democrática con las manos vacías, sino con mis recuerdos personales, unos trágicos, otros felices. Es éste el mismo espíritu con el cual quiero darles las gracias por su reconocimiento y este gran premio.

sábado, febrero 19, 2005

Mariquita

Benjamín Pereira Gamba

Hastiado de la monotonía de la calurosa Honda, resolví hacer un paseo a Mariquita, tanto por contemplar sus tristísimas ruinas, como por admirar la belleza del paisaje que la rodea. Dista de Honda como tres leguas y el cami­no es un continuado panorama. ¡Una sabana risueña entrecortada por verdes bosquecillos de majestuosas ceibas y flexibles palmeras se ofrece desde luego a los ojos del viajero, que siente ensancharse su corazón, largo tiempo oprimido en la tortuosa y lóbrega ciudad que acababa de dejar, a la vista de aquella pomposa y gallarda naturaleza que respira por doquiera animación y vida!

Mariquita fundada definitivamente en el ameno sitio en que hoy se halla, por el capitán Francisco Núñez Pe­droso, el día 8 de enero de 1553, con el nombre de |Mare­quipa, fue por largo tiempo una ciudad opulenta y rica, tanto por las abundantes minas que se trabajaban en sus cercanías, como por ser el entrepuente de una gran parte del comercio que la España hacía con sus colonias. Así es que a ella venían constantemente comerciantes perua­nos a hacer sus compras, y a fijar su residencia muchas familias de elevada condición y considerable fortuna. Tanto por esto, como por la suavidad de su apasible y fresco clima, fue escogida Mariquita por la noble juven­tud llegada de la Península, para el teatro de sus torneos, placeres y molicie. Allí se veían las fiestas más suntuosas, los saraos más bulliciosos y galantes, los más alegres y espléndidos festines; en fin, esta ciudad vino a ser la Cánua de tierra firme. Según refieren las crónicas, en un día de Corpus se vieron en su plaza doce caballeros cru­zados de la más distinguida nobleza española.

Más tarde, su alejamiento del río Magdalena fue un gran inconveniente para el comercio, y los principales negociantes se trasladaron a Honda; de suerte que su de­cadencia comenzó a fines del siglo XVII, época en que dejó de edificarse en su recinto. Después el abandono, la falta de industria y el coto acabaron de arruinarla

El mariscal Jiménez de Quesada, de vuelta de Europa, cual otro hijo pródigo lleno de enfermedades, desengaños y pobreza, buscó en Mariquita un asilo donde pasar con tranquilidad sus últimos días, y expiró en ella el 16 de febrero de 1579. Nada perpetúa su memoria; en vano busca el viajero su sepulcro para saludarlo. Los escombros de la casa que habitó y de la iglesia en que depositaron su cadáver son los únicos recuerdos de este célebre con­quistador, cuyas cenizas fueron trasladadas a la Catedral de Bogotá.

Hoy Mariquita no presenta sino melancólicas ruinas, restos inanimados de su extinto poderío; templos derrui­dos, columnas destrozadas cubiertas de musgo y de hiedra, torres aisladas con alguna campana solitaria suspendida dela vacilante cúpula, pórticos y fachadas que se destacan de entre montones de piedras y de tierra, como queriendo desafiar la intemperie de los tiempos y el curso de los siglos, casas desiertas invadidas por el bosque o habitadas sólo por millares de murciélagos, cuyo lúgubre aleteo hacer crispar los nervios e inspira fatales presentimientos y por todas partes, la yerma y majestuosa soledad ... ¡Sublime espectáculo que convida al recogimiento y a la meditación!

La nada de las cosas humanas y la impotencia del hom­bre para perpetuar su efímera grandeza, están proclamadas elocuentemente por esas misteriosas ruinas vistas a la luz de la religión y de la filosofía. ¡En estos lugares santificados por la muda solemnidad del silencio, es donde el espíritu se aisla de la frágil y perecedera materia que lo rodea, y reconcentrándose en sí mismo reconoce a Dios, y le habla y en éxtasis divino lo contempla!

No quise separarme de Mariquita sin visitar la casa y el jardín del inmortal botánico Mutis. Todo está casi destruído; sólo se conservan la piedra en que él trazó un meridiano, y seis frondosos y lozanos canelos de los que él plantó y cultivó con tanto esmero. ¡Unicos monumen­tos elevados por la naturaleza a la memoria del sabio que le consagró su vida y sus estudios! ¡Bajo su sombra, lleno de admiración y de tristeza, evoqué su nombre, y trémulo de respeto, cogí algunas hojas y flores de esos árboles sagrados, que ni aun el hacha del ignorante leñador ha osado destruír!

Sin embargo, Mariquita parece levantarse de entre sus cenizas como el fénix y revive merced al cultivo del taba­co. Sus solares y casas están adquiriendo gran valor, los cotos han desaparecido, y una nueva generación sana, robusta y trabajadora se levanta. Además, su bellísima posición, su dulce clima (27° centígrados), refrescado por las puras brisas del Ruiz, el límpido Gualí, que én lángui­do y gracioso giro la rodea, y que por tantos años ha arru­llado su sueño de muerte, sus verdes y extensas llanuras, en fin, todo su poético paisaje hace amarla y convida a gozar en su seno las tranquilas emociones del estudio y de la meditación.

miércoles, enero 19, 2005

Revocatoria ¿Quién dijo miedo?

Armando Moreno

El año 2005 ha tenido un comienzo muy agitado. Está por un lado, la obligatoriedad de que en los centros de educación se imparta la urbanidad de Carreño. Este asunto será tema de otro artículo. La otra noticia, y que no es nada nueva, es la revocatoria del mandato al alcalde.

Para empezar es necesario recordar que a los mariquiteños le encanta ir a las urnas. En el referendo sobre el agua se obtuvo una votación nada despreciable de 5444 votos. Y en el referendo de Uribe, cuando ningún candidato al concejo y a la alcaldía le hacía propaganda, la gente calladita fue y depositó su voto. Estos dos referendos son los ejemplos más claros que en Mariquita, cuando se trata de ir a las urnas no hay poder divino que la distraiga.

Si miramos las estadísticas de las elecciones del 26 de octubre de 2003 de una votación total de 12.571 votos, 11.999 fueron válidos de los cuales el actual alcalde obtuvo 4.760, o sea el 39.67% votos y los demás la bicoca 7.239, algo así como el 60.33%. La pregunta que se tiene que hacer es si ese 60.33% está conforme con el alcalde y qué tanto de ese 39.67% que acompañó al alcalde están con él.

Viendo las cifras así, escuetamente, cualquiera pensaría que el referendo contra la cabeza del alcalde es pan comido. Sin embargo, a medida que avance el referendo nos vamos a dar cuenta que revocar un mandato no es nada fácil.

Los mariquiteños saben que Hernán Cuartas heredó una serie de anomalías administrativas que él, de alguna manera, ha tratado de subsanar y que revocarle el mandato teniendo como punto central el problema del agua suena como a revanchismo.

Ya Crespo estando Hernán Cuartas posesionándose como alcalde dijo para ese entonces, sin pelos en la lengua, que al año, o sea este enero de 2005, le estaría armando la revocatoria del mandato. Y lo está cumpliendo. La pregunta es si lo que está haciendo es serio, porque cualquier ciudadano puede preguntarse cómo es posible que sin Hernán Cuartas haber empezado su gestión como alcalde lo haya descalificado desde el primer día de su posesión.

Fastidia que los promotores de la revocatoria del mandato sean los mismos que impulsaron el referendo del agua. Inicialmente decían que el referendo por el agua era eminentemente cívico, que la única preocupación era Mariquita. Sin embargo, sin excepción, quienes conformaban el equipo, cada uno por su lado, optaron por la política. De la noche a la mañana se convirtieron en candidatos a la alcaldía, al concejo, a la asamblea y hubo uno que promovió el voto en blanco. Hoy en día el grupo está hecho polvo. La pregunta ahora es para dónde van.

Lo único que quedó claro es que quienes salimos a votar por el referendo del agua fuimos asaltados en la buena fe.

Cierto es que desbaratar un contrato de derecho privado como el que tiene el municipio con la empresa que administra el agua no es nada fácil. Sin embargo, la gente no se explica cómo es que un movimiento, con 5.444 votos que obtuvieron en el referendo, no se haya constituido en una fuerza política capaz de disputar la alcaldía y que desde allí hicieran lo que le están pidiendo a Hernán Cuartas que haga. ¿Ausencia de liderazgo, de ideas, miedo?

Incapaces de haber sacado un candidato a la alcaldía, ahora le dicen al alcalde cómo hacer las cosas.

En fin, lo que si está claro es que para algunos exigir y criticar cuando no se tiene el poder es fácil, más cuando no se tiene nada que perder. Es el facilismo puro.

Sin embargo, no hay que subestimar a quienes están promoviendo la revocatoria. Todo ciudadano está en su derecho a demostrar su inconformismo. Lo peligroso de este referendo es que el alcalde no se de cuenta que muchos van a pescar en río revuelto y le cobren el año de desgaste que ha tenido la administración.

El alcalde está solo y no tiene equipo. Lo comenta el respetable público. Se demostró cuando unos funcionarios salieron por la radio a fustigar a los promotores de la revocatoria. No es con adjetivos de mal gusto que se va a ganar. Se necesita pensar con cabeza fría. Pienso que llegó la hora de que los funcionarios pongan sobre el escritorio del alcalde la carta de renuncia para que él, a su libre albedrío, sin presión de ninguna índole, conforme un nuevo gabinete.

Un funcionario debe saber que la democracia y la política son así, es necesario dar un paso al lado para que otros lleguen. Si creen que no es así, por favor dedíquese a otro oficio y busquen otro puesto.

Es cierto, a Mariquita le gustan las urnas, sospecho que esta vez a una nueva aventura no le van a jalar.

miércoles, enero 12, 2005

¿Existen Mariquiteños raizales?

Armando Moreno

Una investigación que estoy efectuando desde la Universidad del Tolima sobre la vida del bandolero “Palomo” Aguirre, me ha llevado a indagar los procesos judiciales de este singular personaje y, de paso a interpretar, sin habérmelo propuesto inicialmente, el proceso de migración del norte del Tolima.

Los pueblos del norte del Tolima, lo dicen quienes investigamos, ha sido el resultado de un proceso de conquista y colonización. El más estudiado ha sido el municipio cafetero de El Líbano, el menos ha sido Mariquita.

Ya lo dijo el poeta Rafael Pombo: Mariquita a finales del siglo XIX no era más que una “miserable aldea”. Juan Esteban Caicedo en su novela Julia lo que hace es describir lo que diría años más tarde Rafael Pombo.

Si Mariquita era una aldea rural en el siglo XIX ¿cómo explicamos su cambio en el siglo XX? La respuesta es sencilla: la migración. Esta respuesta aparentemente sencilla, pues tuve que leerme más de diez mil folios, va a acompañada de otra conclusión: en Mariquita no hay raizales.

Quien lea este escrito puede hacer un ejercicio simple, pregúntese de dónde son sus antepasados (abuelos, bisabuelos) y descubrirán que su raíces ni siquiera son tolimenses. Mariquita es una tierra en constante inmigración.

Este proceso de inmigración tiene una característica importante, que quienes hacen fortuna son, por lo general, la primera generación. La segunda, que son los hijos, la tratan de medio conservar o la desperdician y la tercera generación, que son los nietos, acaba con todo. Por eso es que en las sociedades se da la paradoja de que los ricos de ayer son los pobres de hoy y esa es la explicación del por qué, los pobres de hoy (los que llegan) son los ricos del mañana.

Si nos preguntamos quiénes eran los ricos de ayer en Mariquita, aquellos inmigrantes que hicieron grandes fortunas, veremos que sus descendientes de segunda y tercera generación están, o van a ser, pobres. Algunos están o van rumbo a la miseria.

Esta dinámica de constante inmigración es lo que hace a Mariquita interesante, un laboratorio social. Sin embargo, hay algo que choca en los descendientes de la segunda y tercera generación que se creen raizales, con raíces vernáculas, con identidad. Se creen que son los “mariquiteños puros”. Estos supuestos “mariquiteños puros” odian a una Mariquita moderna, sueñan todavía con el burro atravesando la plaza. Les fastidia que lleguen inmigrantes, o como algunos suelen decir, que lleguen “aparecidos”, que hagan dinero y que se vuelvan ricos.

No entienden que estos nuevos ricos, les va a pasar lo mismo que a los ricos de antaño, sus descendientes posiblemente van a ser pobres. Que no van a tener las fortunas de sus antepasados. Esto que estoy diciendo no es nada nuevo, la antropología ya lo había analizado, estoy corroborando la teoría.

El perfil del inmigrante es un individuo que llega pobre y que, sin nada que perder, se lanza a explorar el mundo de las oportunidades. Los que logran hacer fortuna, a la segunda generación la educan. Algunos se hacen profesionales y no vuelven. Vienen de paseo que no es lo mismo que regresar. Se olvidan del oficio y del entorno donde amasó la fortuna su antepasado. Otros fracasan en el intento de querer imitar a sus antepasados y algunos medianamente triunfan. Y los que se quedan son unos inútiles, por lo general pobres y con un titulo universitario que hoy en día todo mundo tiene y sin la fortuna de sus antepasados. Algunos de estos inútiles le ladran a la luna, soñando que la sociedad le reconozcan lo que ellos creen que son. En este esfuerzo de reconocimiento se olvidan que Mariquita es una tierra de constante inmigración. De la tercera generación, o sea los nietos, no hay nada que hablar. Sobreviven.

Otra característica de estos primeros inmigrantes fue que alternaron su poder económico con la política. Por lo general fue la primera generación que se interesó, sus hijos y nietos no se interesaron en ella. Prefirieron, o prefieren, saborear las mieles que deja o dejó el poder: puestos burocráticos, fortuna y la fama de sus antepasados pero con la desgracia que van en camino a ser pobres.

De estos inmigrantes hay un apellido interesante: el Halima. El primer inmigrante fue un comerciante palestino, no incursionó en política, pero, su segunda generación, uno de sus hijos sí lo hizo. Destronó a una generación de inmigrantes que además de haber hecho fortuna hicieron uso del poder político. El error de ellos fue que se creyeron imprescindibles.

En términos políticos, lo que a Mariquita le está pasando tiene que ver con los descendientes de las primeras generaciones. Hasta 1991 la política fue dominada por unos de sus descendientes, pero a partir de ese año hasta nuestros días se ha dado un fenómeno interesante, el poder se ha venido rotando por descendientes de las primeras generaciones que han venido llegando.

Una conclusión que se puede sacar de los alcaldes de estos últimos años, la que va de William Rubio a Hernán Cuartas, fue que no heredaron inmensas fortunas. Y es lo que explica también que estos alcaldes, a excepción de Hernán Cuartas, que queriendo emular a sus coterráneos de grandes fortunas hicieron del prepuesto municipal una especie de chequera personal. Despilfarraron el presupuesto al igual que los descendientes de las grandes fortunas. He ahí el por qué Mariquita viene arrastrando una deuda aproximada de quince mil millones de pesos y que hoy en día no termina de pagar.

Pensando en el futuro, y con la conclusión que en Mariquita no hay raizales, lo más sano es que no se siga pensando en los descendientes de las primeras generaciones de inmigrantes para alcalde. Debemos pensar en un inmigrante pobre que quiera hacer fortuna social. No una fortuna para su propio bolsillo, sino la que Mariquita necesita: que sea un polo de desarrollo.