viernes, junio 17, 2005
El triángulo del norte del Tolima
Tomado de El Tiempo
Las calles empedradas, casas de grandes portones y de barrotes en sus ventanas, bordeadas por las aguas de los ríos Magdalena y Gualí, son el testimonio de una historia cargada de cultura, mitos y leyendas en Honda, la puerta al norte del Tolima.
A 180 kilómetros de Bogotá y a 96 de Ibagué, Honda es el punto de inicio de la ‘ruta de los virreyes’, que incluye a Mariquita y Ambalema.
Caminar por la ‘Ciudad de los Puentes’, como se le conoce, es regresar en el tiempo y seguir los pasos del Libertador Simón Bolívar, del presidente Alfonso López Pumarejo y de comerciantes españoles, ingleses, alemanes y norteamericanos que cada semana llegaban o zarpaban hacia tierras europeas.
Sí, Honda no es solo viudo de pescado, canoas y atarrayas. En 1977 fue declarada Monumento Nacional por la importancia histórica y cultural. Sus casas son de estilo colonial, republicano, andaluz y hasta jamaiquino.
El historiador Gilmar Javier Amaya, hijo de esta tierra, dice que en esta población fue ensamblado el primer automóvil en Colombia; funcionó el Hotel América; llegó y operó la planta telefónica automática de Latinoamérica; abrió sus puertas el Banco López y fue construido el primer puente metálico de Suramérica, en 1894.
Después del recorrido por el sector histórico, de conocer los 56 puentes que cruzan el río y de gozar del Museo del Río Magdalena, cae bien visitar El Salto del Magdalena.
Y si el turista desea degustar frutas tropicales, panes y mantecadas puede continuar 20 kilómetros adelante de Honda, por la vía a Ibagué. Así se llega a Mariquita, antaño capital de Colombia.
En ese recorrido encuentran casetas cubiertas por coloridos racimos de frutas, cultivos de arroz y maíz, balnearios naturales, restaurantes y clubes. El exótico mangostino, único en la zona, el mango y el aguacate mariquiteño anuncian la llegada a la tierra donde José Celestino Mutis inició en 1783 la Expedición Botánica.
El Bosque Municipal tiene las especies clasificadas por el científico español y es cuna del mono titi pies blancos. En esta población está la iglesia de San Sebastián (1553), de paredes en calicanto y piedras poma con tecnología de la España colonial.
Un monumento a Gonzalo Jiménez de Quesada recuerda que el conquistador murió allí (1579).
En la vía a Ibagué, a 24 kilómetros de Mariquita, están las ruinas de Armero y al girar a la izquierda se encuentra la carretera a Ambalema, la ‘Ciudad de las 1.101 Columnas’, monumento histórico nacional. En el sector histórico está la Casa Inglesa, donde el Libertador pasó algunos días en la clandestinidad con Manuelita Sáenz.
En esta población, el río Magdalena, con sus 300 metros de ancho, sirve de límite con Cundinamarca, y un paseo en ferry, desde el puerto El Retiro, lleva a los visitantes a la vereda Gramanotal, en el vecino departamento.
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Opinión
jueves, mayo 12, 2005
Entrevista con el Secretario de Gobierno
“…esta administración tiene el propósito de adelantar la recuperación del espacio público y es un hecho que lo vamos hacer”. Ismael Escobar, Secretario de Gobierno del Municipio de Mariquita
En jerarquía, la Secretaria de Gobierno es el segundo cargo de más importancia en la administración pública. Ismael Escobar, Secretario de Gobierno, habló de corrupción, de la deuda astronómica que está pagando el municipio, del lo que irá a pasar con el hospital y, sobre todo, de un tema que siempre está en boca de los mariquiteños el del espacio público.
Letrasenelojo. ¿Algunos contradictores lo critican como un miembro del gabinete que poco protagonismo hace, ¿ es cierto ese sentir?
IE. Yo pienso que esa afirmación es un poco exagerada por la forma en que se entregó el cargo, pues, no ha permitido en principio desarrollar actividades hacia la ciudadanía. Lo más importante de todo es que se está haciendo un trabajo muy apropiado y realmente se está esclareciendo muchas cosas que la opinión pública no ha conocido de primera mano.
Letraseneojo ¿Cuáles son esas aclaraciones de las que habla?
IE. En primera instancia es importante informar a la ciudadanía que la Secretaria de Gobierno no fue entregada de una manera formal. Se han encontrado procesos que no se le dieron cursos apropiados dentro de los mecanismos que se debían realizar dentro de los procesos jurídicos, es decir, se encontraron aproximadamente 38 procesos que correspondían a querellas que ni siquiera se le dieron curso. De otra parte también es importante indicar que existían una serie de procesos laborales de los cuales las administraciones anteriores no le prestaron la suficiente atención y son casos que van a fallar en contra del municipio.
Letrasenelojo¿Cómo cuáles podrían ser?
Pues específicamente no le doy nombres en estos momentos porque no tengo la información de los empleados como tales, pero, lo más importante de todo es que el municipio se va a ver afectado patrimonialmente por estos fallos, por negligencia administrativa.
Letrasenelojo ¿Y ese patrimonio a cuánto podría ascender?Yo pienso que pueden estar alrededor de unos 800 a 900 millones de pesos, dependiendo de como se fallen estos procesos.
Letrasenelojo ¿Vuelvo y le insisto, no tiene usted un caso en particular que la ciudadanía debería saber?
Pues han habido casos de fallo de 70 y 80 millones que en el momento no quiero decir nombres, pero yo pienso que están para que la ciudadanía los pueda solicitar a esta dependencia.
Letrasenelojo ¿En materia de contratación cuál es la diferencia de esta administración frente a las anteriores?
Yo pienso que esta administración, sin lugar a dudas, ha sido la más transparente de los últimos años. Pienso que actualmente el proceso de administración que se viene desarrollando ha sido serio y está cumpliendo todos los requerimientos de la ley 80, es decir, se han generado los espacios suficientes para que la contratación pueda ser observada por los veedores. Igualmente la contratación ha tenido mecanismos que le ha permitido a la ciudadanía saber que se está haciendo por parte de la administración, es decir, que esta administración ha impreso un alto grado de transparencia.
Letrasenelojo ¿Cómo se traduce esas palabras que acabó decir en casos concretos, en casos particulares?
Casos concretos es que dentro de estos procesos hemos tenido casos específicos de que hay contrataciones que se han definido inclusive a través de balotas, midiendo pues un alto grado de alta transparencia por parte de esta administración. Inclusive hay que tener muy en cuenta que la gente debe conocer claramente cuales son los términos de la ley 80 para que pueda, de una manera u otra, enterarse específicamente de cómo se está dando la contratación. Es bien importante de que este mecanismo que fija unas etapas, dependiendo si es contratación directa o contratación por convocatoria, por licitación, se lleve dentro de los términos legales.
Letrasenelojo ¿Todos sabemos que el manejo del espacio público en Mariquita es un berenjenal ¿qué está haciendo la actual administración cuyo eslogan es “El reto mejorar lo nuestro”?
Este tema es bien importante analizarlo dentro del contexto social que implica para la ciudadanía de Mariquita. Esta administración ha venido adelanto procesos que en ninguna otra administración se habían tocado, como el espacio que fue ocupado frente a la Rápido Tolima; como el caso específico de las personas que están ocupando el espacio publico al lado de Telecom. Igualmente hay otro tema que es bien importante que es el tema de la actual plaza de mercado. Este tema la administración municipal le ha dado vital importancia en el sentido que está adelantando un proyecto para recuperar este espacio público o este parque, digámoslo así de alguna manera. Este espacio lo pensamos recuperar en dos etapas. La primera etapa es la parte donde se encuentra todos los puestos de venta de cacharro, telas, zapatos y otros elementos de consumo de la ciudadanía. Específicamente se está manejando la reubicación de estas personas hacia el antiguo pabellón municipal el cual ya se están dando los primeros pasos para realizar una convocatoria de contratación para adecuar este sitio para reubicar estas personas que ya mencione.
Letrasenelojo ¿O sea que dentro de poco tiempo vamos a ver a Mariquita libre de negocios que están ocupando el espacio público?
Esto es un proceso que tiene que adelantarse de manera concertada, pero al mismo tiempo con autoridad. Esto es bien importante dárselo a conocer a la opinión pública, pero, esta administración tiene el propósito de adelantar la recuperación del espacio público y es un hecho de que lo vamos hacer.
Letrasenelojo. Una preocupación general de los mariquiteños es el centro de acopio, una obra que costó una inversión de más de 1.800 millones de pesos y en la actualidad está prácticamente como se terminó. ¿Qué pasa con esa obra del centro de acopio?
Lo del centro de acopio es bien interesante explicarle a la ciudadanía que esta administración no es que no haya querido, ni quiera ponerla en funcionamiento. Pienso que es bien importante que se analice en el contexto real en como fue desarrollada esta obra. Es decir, como administración seria que es, y que en cabeza el señor alcalde Hernán Cuartas siempre se ha pensado que las cosas se deben de hacer con absoluta transparencia, no se puede actuar de una manera irresponsable de poner en ejecución una obra de esta magnitud sin tener previamente el conocimiento del estado de esta obra y cómo se desarrolló. Tan así que nuestro alcalde ha venido teniendo reuniones de una manera permanente con el DRI y otras entidades que participaron en la ejecución de esta obra y hasta tanto no se tenga certeza de muchos aspectos de orden legal y contractual e inclusive algunas pruebas técnicas que se hicieron. Sería irresponsable esta administración poner así en funcionamiento esta obra.
Letrasenelojo ¿Y cuáles serían esos aspectos técnicos a que alude?
Bueno, yo sobre esos aspectos técnicos no me quiero referir específicamente porque no soy la persona indicada para ese tema. Creo que con gran propiedad lo puede hacer el secretario de Desarrollo Estratégico, que es la persona que ha venido supervisando la ejecución de las pruebas que se han venido realizando.
Letrasenelojo ¿Con todos estos inconvenientes que nos acaba de explicar, es posible que en esta administración de Hernán Cuartas veamos el funcionamiento del centro de acopio?
Si, yo pienso que sí. Esta obra hay que ponerla en funcionamiento, pero igualmente hay que tener en cuenta que debe hacerse una convocatoria para que las personas que están interesadas en administrarla y ponerla en funcionamiento participen, teniendo en cuenta los lineamientos de la ley 80.
Los colombianos tienen la cultura del no pago. Está claro que para hacer obras públicas los ciudadanos deben pagar impuestos. Sabemos que Mariquita tiene una tradición donde los ciudadanos ven en el pago de los impuestos como sinónimo de derroche, despilfarro, de invertir mal los recursos, de que la plata no se vea en obras públicas, lo que ha conllevado que los ciudadanos hayan desarrollado esta cultura del no pago y de poco compromiso con su municipio.
Letrasenelojo ¿Cómo está la recaudación de impuestos?
Pregunta muy importante para la opinión pública. Pienso que en esta administración esa tendencia o esa percepción que tenía la ciudadanía de no pagar impuestos, de alguna manera con esta tradición se ha venido rompiendo. Precisamente por la credibilidad que ha venido teniendo esta administración en el sentido de que los dineros que se están recaudando efectivamente se han venido invirtiendo en el bien común. Otro aspecto bien importante es que esta administración ha tenido un apoyo importante de la ciudadanía en el sentido de que los recaudos se han venido aumentando de una manera significativa. Estos recursos tuvieron un impacto muy importante en el año 2004 donde aproximadamente se pago a la deuda 3.000 mil millones de pesos. Podemos decirlo que ha sido con el apoyo de la ciudadanía, y con esto podemos seguir mejorando la situación del municipio desde el punto de vista fiscal.
Letrasenelojo ¿Y respecto al tema del hospital qué noticias nos tiene?
El tema del hospital como todos sabemos, pues para nadie es un secreto, yo pienso que esta administración en cabeza de nuestro alcalde Hernán Cuartas, ha sido unas de personas que siempre ha querido y es su intención de percibir de una manera directa de que las cosas se deben manejar con transparencia. Yo pienso que tal y como hemos venido ejerciendo una labor de veedores es evidente que se han encontrando muchas falencias de orden administrativo y presupuestal que en su momento y después de realizarse una ardua administración se darán a conocimiento de la opinión pública.
Letrasenelojo. Uno de los canales que la gente señala por donde se da la corrupción es por la vía de la contratación, ¿qué es lo que hace que la alcaldía de Hernán Cuartas sea diferente de las alcaldías de William Rubio, Tito Bejarano o Janeth Aldana?
Pienso que una de las actividades que hemos querido fortalecer en el ámbito municipal es la transparencia de la administración pública como lo dije anteriormente. Dentro de este proceso hemos implementado la Central de Cuentas y Contrato que va a permitir verificar las diferentes etapas de la contratación que es la precontractual, la contractual y la poscontractual. Dentro de estas etapas se tiene específicamente una persona para que supervise todo este proceso. De otra parte es bien importante que con motivo de la delegación del gasto impartida por el alcalde se establecieron los comités de contratación que cada secretaria debe implementar de acuerdo al tipo de contratación que se vaya a ejecutar y dependiendo también de las capacidades que tenga cada uno de estos funcionarios para hacer parte especifica de la contratación.
Letrasenelojo. ¿La ciudadanía que papel jugaría en estos comités?
En estos momentos a través de mi secretaria se convocaron a los diferentes veedores para que hagan un papel vigilante permanente sobre el tema de la contratación. Para ese efecto ya hemos hecho a través de la Gobernación del Tolima dos convocatorias de las cuales ya se tiene definidamente conformados los veedores por iniciativa de la administración municipal. Es decir, estos son mecanismos que nosotros mismos estamos promulgando para que la ciudadanía tenga estos mecanismos que le permitan de una u otra manera estar enterados permanentemente sobre los procesos de contratación de la administración.
Letrasenelojo. ¿Según lo que me está diciendo, la ciudadanía va a tener ingerencia en la decisión de los proyectos por aquello de costos, conveniencia?
Dentro del plan de desarrollo que se realizó y dentro del programa de gobierno la ciudadanía ya definió cuáles eran las prioridades en cada sector dependiendo de sus necesidades. Aquí estos mecanismos se brindan para que la ciudadanía ejerza un control permanente, para que las cosas se hagan bien y dentro de los términos legales.
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jueves, abril 07, 2005
El Milagroso Señor de La Ermita

El Santuario del Milagroso Señor de La Ermita. Anualmente, y este año en la primera semana de mayo, llegan en romeria de todos los rincones de Colombia para venerarlo y pedirle milagros, dicen que lo cumple. No deje de visitarlo el año entrante, pero, por supuesto que también lo puede hacer a cualquier hora y en cualquier día del año.
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Mariquita, el paraíso en el norte del Tolima
El Tiempo, abril 6 de 2005
A hora y media de Ibagué, podrá disfrutar de un completo destino turístico.Las cataratas de Medina y la laguna del Silencio, dos atractivos.
Dicen que Mariquita es el edén del norte. Y no solo por sus prósperos y variados frutales sino por sus paisajes de ensueño, por sus ríos y escenarios turísticos que lo convierten en un paraíso a hora y media de la capital tolimense.
Así que si aún no ha encontrado el destino ideal para compartir en familia sus días de descanso, San Sebastián de Mariquita es el lugar indicado. Cuenta con una variada oferta turística que va desde el recorrido por sus calles coloniales, hasta sus balnearios y complejos turísticos.
Por la seguridad no se preocupe. Mariquita cuenta con vías de acceso custodiadas y con la Escuela de Antinarcóticos de la Policía. Además, el Batallón Patriotas, en Honda, también garantiza la tranquilidad de la región.
Y si es por hoteles, tampoco hay de qué preocuparse. Cabañas familiares, hoteles, complejos turísticos y zonas de cámping están en el abanico de posibilidades para todos los gustos y bolsillos.
El paseo empieza en el Santuario del milagroso Señor de la Ermita. Dicen que la imagen del santo, traída desde España con destino a la ciudad de Pasto (Nariño), no se dejó cargar después de que sus transportadores pararon a descansar en Mariquita. Y por eso construyeron allí un santuario a su alrededor. Miles de personas le atribuyen al Señor de La Ermita todo tipo de favores y milagros.
Plantas y peces
Las cataratas de Medina, ubicadas a seis kilómetros del casco urbano en la vía que conduce a Victoria (Caldas), son descanso y aliento para el cuerpo y el alma. La laguna El Silencio con sus islas flotantes y peces exóticos son otro destino obligado.
Y para no ir muy lejos, el centro del pueblo le ofrece un recorrido a través del tiempo y la historia del municipio. No olvide visitar la casa de la Segunda Expedición Botánica con sus cauchos de más de 500 años, y el Museo Palenteológico con sus rocas y figuras milenarias. Allí también están las ruinas de Santa Lucía, testimonio de una iglesia destruida por un terremoto hace más de 100 años.
Como el calor es tan fuerte (26 grados), un refrescante salpicón de frutas no cae nada mal en los diferentes toldos. Pero si la cuestión es de hambre puede comprobar por qué el pan mariquiteño es el más famoso de toda Colombia. Completísimo paseo.
A hora y media de Ibagué, podrá disfrutar de un completo destino turístico.Las cataratas de Medina y la laguna del Silencio, dos atractivos.
Dicen que Mariquita es el edén del norte. Y no solo por sus prósperos y variados frutales sino por sus paisajes de ensueño, por sus ríos y escenarios turísticos que lo convierten en un paraíso a hora y media de la capital tolimense.
Así que si aún no ha encontrado el destino ideal para compartir en familia sus días de descanso, San Sebastián de Mariquita es el lugar indicado. Cuenta con una variada oferta turística que va desde el recorrido por sus calles coloniales, hasta sus balnearios y complejos turísticos.
Por la seguridad no se preocupe. Mariquita cuenta con vías de acceso custodiadas y con la Escuela de Antinarcóticos de la Policía. Además, el Batallón Patriotas, en Honda, también garantiza la tranquilidad de la región.
Y si es por hoteles, tampoco hay de qué preocuparse. Cabañas familiares, hoteles, complejos turísticos y zonas de cámping están en el abanico de posibilidades para todos los gustos y bolsillos.
El paseo empieza en el Santuario del milagroso Señor de la Ermita. Dicen que la imagen del santo, traída desde España con destino a la ciudad de Pasto (Nariño), no se dejó cargar después de que sus transportadores pararon a descansar en Mariquita. Y por eso construyeron allí un santuario a su alrededor. Miles de personas le atribuyen al Señor de La Ermita todo tipo de favores y milagros.
Plantas y peces
Las cataratas de Medina, ubicadas a seis kilómetros del casco urbano en la vía que conduce a Victoria (Caldas), son descanso y aliento para el cuerpo y el alma. La laguna El Silencio con sus islas flotantes y peces exóticos son otro destino obligado.
Y para no ir muy lejos, el centro del pueblo le ofrece un recorrido a través del tiempo y la historia del municipio. No olvide visitar la casa de la Segunda Expedición Botánica con sus cauchos de más de 500 años, y el Museo Palenteológico con sus rocas y figuras milenarias. Allí también están las ruinas de Santa Lucía, testimonio de una iglesia destruida por un terremoto hace más de 100 años.
Como el calor es tan fuerte (26 grados), un refrescante salpicón de frutas no cae nada mal en los diferentes toldos. Pero si la cuestión es de hambre puede comprobar por qué el pan mariquiteño es el más famoso de toda Colombia. Completísimo paseo.
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Opinión
viernes, marzo 18, 2005
Arthur Miller
Ésta es la intervención íntegra de Arthur Miller, fallecido recientemente a los 89 años, en el acto de entrega de los premios «Príncipe de Asturias» en 2002, cuando recibió el galardón de las Letras. El autor de Muerte de un vendedor viajero habla de su relación con España, del tomar conciencia del mundo que supuso la guerra civil española.
La concesión de este gran premio a mi obra me trae a la memoria mis lazos con España y su cultura. Nunca he vivido aquí ni he pasado, a lo largo de los años, más que unas pocas semanas en mis diversas visitas con mi mujer, Inge Morath, ya fallecida. Sin embargo desde mi juventud España ha ejercido sobre mi conciencia efectos especialmente importantes e incluso dramáticos.
Acababa de cumplir veinte años cuando estalló la guerra civil, con el alzamiento encabezado por Franco contra la República. No hubo ningún otro acontecimiento tan trascendental para mi generación en nuestra formación de la conciencia del mundo. Para muchos fue nuestro rito de iniciación al siglo XX, probablemente el peor siglo de la historia. La agonía española se convirtió en clásica, el modelo de otros muchos gobiernos democráticos derrocados por fuerzas militares que predicaban la vuelta a los valores cristianos. Dos de mis compañeros universitarios marcharon para luchar con la Brigada Abraham Lincoln; uno, Ralph Neaphus, nunca volvió. Durante casi cuatro años lo primero que buscábamos en los periódicos de la mañana eran las noticias procedentes del frente español.
La palabra España en los años treinta era explosiva, el emblema esencial no sólo de la resistencia contra un retroceso obligado a un feudalismo eclesiástico mundial, sino también contra el dominio de la sinrazón y la muerte de la mente. Para muchos, incluso en aquel entonces, la guerra civil, con los nazis y las tropas de Mussolini apoyando abiertamente a Franco, fue la primera batalla de la II Guerra Mundial.
A la vez, se asociaba a España con Picasso y su «Guernica». Sí, resultaba difícil creer que un piloto militar, aunque fuera de las fuerzas aéreas nazis, pudiese hacer vuelo rasante por encima de una plaza abierta y soleada y bombardear a civiles. Con el paso del tiempo, España pasaría a ser ejemplo de las luchas de muchos otros pueblos por alcanzar la modernidad, dejando atrás el oscurantismo y la inutilidad de contumaces instituciones feudales. A menudo se recordaba a España en China durante su lucha por librarse de hábitos y maneras de pensar feudales. España venía trágicamente a la mente en Chile, donde Pinochet había derrocado a otro Gobierno surgido de las urnas.
Más recientemente, Inge Morath me reveló otra faceta muy diferente de España, la España que ella había llegado a querer, el país donde creo que más a gusto se encontraba. Era el país de grandes pintores y de su amigo Balenciaga, pero también de campesinos y gente del pueblo y toreros, a quienes le encantaba fotografiar. Veía en el carácter español cierta aspiración a la nobleza que yo creo que reflejaba la que ella misma tenía. A comienzos de los años cincuenta, cuando España despertaba poco interés en el mundo de la cultura, hacía fotografías del medio siglo con un amor y un respeto manifiestos por el alma de la gente, el verdadero tema de su obra.
Ante su dominio absoluto del idioma, de las costumbres y de la historia de España, yo no podía más que observarla maravillado.
Nuestra vivencia española llegó a su punto culminante hace aproximadamente año y medio, cuando la acompañé en una visita al pueblo de Navalcán. Había en aquel momento una exposición de sus fotografías en Madrid, entre ellas una serie que había sacado en los años cincuenta en un pueblo entonces remoto y apenas visitado.
Ahora, cincuenta años más tarde, había llegado a Navalcán la noticia de que el pueblo había adquirido cierta fama. Un autocar lleno de gente fue a Madrid para ver por sí mismos el aspecto que tenían hace tanto tiempo. Estaban en la galería, gente ya de mediana edad, supervivientes observándose jóvenes y lozanos en sus cumpleaños, bodas, sus campos y sus casas, rodeados de amigos ya ancianos o fallecidos. Volvieron a Navalcán e hicieron llegar a Inge una invitación, insistiendo para que volviera a visitarlos.
Viajábamos con nuestro amigo Derek Walcott, poeta laureado con el «Nobel» y un hombre de mundo con experiencia. Seguramente habían salido a la calle más de un millar de personas para saludar a Inge y celebrar su vuelta. La Policía y los Bomberos enviaron a sus representantes y se sirvió una comida en el Ayuntamiento para sesenta personas. Walcott nos acompañaba en medio de la muchedumbre, que no cesaba de regalar a Inge ramilletes de flores, de ofrecerle con insistencia vasos de vino y bebés para besar, a la vez que recordaban a voces su visita de hacía medio siglo. Ella no había hecho más que apreciarlos en un momento dado, y había otorgado un reconocimiento y un recuerdo públicos a sus vidas sencillas. El cariño en sus caras era palpable. Por casualidad miré hacia Walcott y vi lágrimas en sus ojos. «En mi vida he visto algo tan bonito», dijo. El momento culminante de la visita fue la presentación a Inge por parte del Alcalde de una nueva placa que decía «Calle Inge Morath». Iban a cambiar el nombre de una calle en su honor.
Por lo tanto, no vengo a ustedes y a la España moderna y democrática con las manos vacías, sino con mis recuerdos personales, unos trágicos, otros felices. Es éste el mismo espíritu con el cual quiero darles las gracias por su reconocimiento y este gran premio.
La concesión de este gran premio a mi obra me trae a la memoria mis lazos con España y su cultura. Nunca he vivido aquí ni he pasado, a lo largo de los años, más que unas pocas semanas en mis diversas visitas con mi mujer, Inge Morath, ya fallecida. Sin embargo desde mi juventud España ha ejercido sobre mi conciencia efectos especialmente importantes e incluso dramáticos.
Acababa de cumplir veinte años cuando estalló la guerra civil, con el alzamiento encabezado por Franco contra la República. No hubo ningún otro acontecimiento tan trascendental para mi generación en nuestra formación de la conciencia del mundo. Para muchos fue nuestro rito de iniciación al siglo XX, probablemente el peor siglo de la historia. La agonía española se convirtió en clásica, el modelo de otros muchos gobiernos democráticos derrocados por fuerzas militares que predicaban la vuelta a los valores cristianos. Dos de mis compañeros universitarios marcharon para luchar con la Brigada Abraham Lincoln; uno, Ralph Neaphus, nunca volvió. Durante casi cuatro años lo primero que buscábamos en los periódicos de la mañana eran las noticias procedentes del frente español.
La palabra España en los años treinta era explosiva, el emblema esencial no sólo de la resistencia contra un retroceso obligado a un feudalismo eclesiástico mundial, sino también contra el dominio de la sinrazón y la muerte de la mente. Para muchos, incluso en aquel entonces, la guerra civil, con los nazis y las tropas de Mussolini apoyando abiertamente a Franco, fue la primera batalla de la II Guerra Mundial.
A la vez, se asociaba a España con Picasso y su «Guernica». Sí, resultaba difícil creer que un piloto militar, aunque fuera de las fuerzas aéreas nazis, pudiese hacer vuelo rasante por encima de una plaza abierta y soleada y bombardear a civiles. Con el paso del tiempo, España pasaría a ser ejemplo de las luchas de muchos otros pueblos por alcanzar la modernidad, dejando atrás el oscurantismo y la inutilidad de contumaces instituciones feudales. A menudo se recordaba a España en China durante su lucha por librarse de hábitos y maneras de pensar feudales. España venía trágicamente a la mente en Chile, donde Pinochet había derrocado a otro Gobierno surgido de las urnas.
Más recientemente, Inge Morath me reveló otra faceta muy diferente de España, la España que ella había llegado a querer, el país donde creo que más a gusto se encontraba. Era el país de grandes pintores y de su amigo Balenciaga, pero también de campesinos y gente del pueblo y toreros, a quienes le encantaba fotografiar. Veía en el carácter español cierta aspiración a la nobleza que yo creo que reflejaba la que ella misma tenía. A comienzos de los años cincuenta, cuando España despertaba poco interés en el mundo de la cultura, hacía fotografías del medio siglo con un amor y un respeto manifiestos por el alma de la gente, el verdadero tema de su obra.
Ante su dominio absoluto del idioma, de las costumbres y de la historia de España, yo no podía más que observarla maravillado.
Nuestra vivencia española llegó a su punto culminante hace aproximadamente año y medio, cuando la acompañé en una visita al pueblo de Navalcán. Había en aquel momento una exposición de sus fotografías en Madrid, entre ellas una serie que había sacado en los años cincuenta en un pueblo entonces remoto y apenas visitado.
Ahora, cincuenta años más tarde, había llegado a Navalcán la noticia de que el pueblo había adquirido cierta fama. Un autocar lleno de gente fue a Madrid para ver por sí mismos el aspecto que tenían hace tanto tiempo. Estaban en la galería, gente ya de mediana edad, supervivientes observándose jóvenes y lozanos en sus cumpleaños, bodas, sus campos y sus casas, rodeados de amigos ya ancianos o fallecidos. Volvieron a Navalcán e hicieron llegar a Inge una invitación, insistiendo para que volviera a visitarlos.
Viajábamos con nuestro amigo Derek Walcott, poeta laureado con el «Nobel» y un hombre de mundo con experiencia. Seguramente habían salido a la calle más de un millar de personas para saludar a Inge y celebrar su vuelta. La Policía y los Bomberos enviaron a sus representantes y se sirvió una comida en el Ayuntamiento para sesenta personas. Walcott nos acompañaba en medio de la muchedumbre, que no cesaba de regalar a Inge ramilletes de flores, de ofrecerle con insistencia vasos de vino y bebés para besar, a la vez que recordaban a voces su visita de hacía medio siglo. Ella no había hecho más que apreciarlos en un momento dado, y había otorgado un reconocimiento y un recuerdo públicos a sus vidas sencillas. El cariño en sus caras era palpable. Por casualidad miré hacia Walcott y vi lágrimas en sus ojos. «En mi vida he visto algo tan bonito», dijo. El momento culminante de la visita fue la presentación a Inge por parte del Alcalde de una nueva placa que decía «Calle Inge Morath». Iban a cambiar el nombre de una calle en su honor.
Por lo tanto, no vengo a ustedes y a la España moderna y democrática con las manos vacías, sino con mis recuerdos personales, unos trágicos, otros felices. Es éste el mismo espíritu con el cual quiero darles las gracias por su reconocimiento y este gran premio.
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Biografías
sábado, febrero 19, 2005
Mariquita
Benjamín Pereira Gamba
Hastiado de la monotonía de la calurosa Honda, resolví hacer un paseo a Mariquita, tanto por contemplar sus tristísimas ruinas, como por admirar la belleza del paisaje que la rodea. Dista de Honda como tres leguas y el camino es un continuado panorama. ¡Una sabana risueña entrecortada por verdes bosquecillos de majestuosas ceibas y flexibles palmeras se ofrece desde luego a los ojos del viajero, que siente ensancharse su corazón, largo tiempo oprimido en la tortuosa y lóbrega ciudad que acababa de dejar, a la vista de aquella pomposa y gallarda naturaleza que respira por doquiera animación y vida!
Mariquita fundada definitivamente en el ameno sitio en que hoy se halla, por el capitán Francisco Núñez Pedroso, el día 8 de enero de 1553, con el nombre de |Marequipa, fue por largo tiempo una ciudad opulenta y rica, tanto por las abundantes minas que se trabajaban en sus cercanías, como por ser el entrepuente de una gran parte del comercio que la España hacía con sus colonias. Así es que a ella venían constantemente comerciantes peruanos a hacer sus compras, y a fijar su residencia muchas familias de elevada condición y considerable fortuna. Tanto por esto, como por la suavidad de su apasible y fresco clima, fue escogida Mariquita por la noble juventud llegada de la Península, para el teatro de sus torneos, placeres y molicie. Allí se veían las fiestas más suntuosas, los saraos más bulliciosos y galantes, los más alegres y espléndidos festines; en fin, esta ciudad vino a ser la Cánua de tierra firme. Según refieren las crónicas, en un día de Corpus se vieron en su plaza doce caballeros cruzados de la más distinguida nobleza española.
Más tarde, su alejamiento del río Magdalena fue un gran inconveniente para el comercio, y los principales negociantes se trasladaron a Honda; de suerte que su decadencia comenzó a fines del siglo XVII, época en que dejó de edificarse en su recinto. Después el abandono, la falta de industria y el coto acabaron de arruinarla
El mariscal Jiménez de Quesada, de vuelta de Europa, cual otro hijo pródigo lleno de enfermedades, desengaños y pobreza, buscó en Mariquita un asilo donde pasar con tranquilidad sus últimos días, y expiró en ella el 16 de febrero de 1579. Nada perpetúa su memoria; en vano busca el viajero su sepulcro para saludarlo. Los escombros de la casa que habitó y de la iglesia en que depositaron su cadáver son los únicos recuerdos de este célebre conquistador, cuyas cenizas fueron trasladadas a la Catedral de Bogotá.
Hoy Mariquita no presenta sino melancólicas ruinas, restos inanimados de su extinto poderío; templos derruidos, columnas destrozadas cubiertas de musgo y de hiedra, torres aisladas con alguna campana solitaria suspendida dela vacilante cúpula, pórticos y fachadas que se destacan de entre montones de piedras y de tierra, como queriendo desafiar la intemperie de los tiempos y el curso de los siglos, casas desiertas invadidas por el bosque o habitadas sólo por millares de murciélagos, cuyo lúgubre aleteo hacer crispar los nervios e inspira fatales presentimientos y por todas partes, la yerma y majestuosa soledad ... ¡Sublime espectáculo que convida al recogimiento y a la meditación!
La nada de las cosas humanas y la impotencia del hombre para perpetuar su efímera grandeza, están proclamadas elocuentemente por esas misteriosas ruinas vistas a la luz de la religión y de la filosofía. ¡En estos lugares santificados por la muda solemnidad del silencio, es donde el espíritu se aisla de la frágil y perecedera materia que lo rodea, y reconcentrándose en sí mismo reconoce a Dios, y le habla y en éxtasis divino lo contempla!
No quise separarme de Mariquita sin visitar la casa y el jardín del inmortal botánico Mutis. Todo está casi destruído; sólo se conservan la piedra en que él trazó un meridiano, y seis frondosos y lozanos canelos de los que él plantó y cultivó con tanto esmero. ¡Unicos monumentos elevados por la naturaleza a la memoria del sabio que le consagró su vida y sus estudios! ¡Bajo su sombra, lleno de admiración y de tristeza, evoqué su nombre, y trémulo de respeto, cogí algunas hojas y flores de esos árboles sagrados, que ni aun el hacha del ignorante leñador ha osado destruír!
Sin embargo, Mariquita parece levantarse de entre sus cenizas como el fénix y revive merced al cultivo del tabaco. Sus solares y casas están adquiriendo gran valor, los cotos han desaparecido, y una nueva generación sana, robusta y trabajadora se levanta. Además, su bellísima posición, su dulce clima (27° centígrados), refrescado por las puras brisas del Ruiz, el límpido Gualí, que én lánguido y gracioso giro la rodea, y que por tantos años ha arrullado su sueño de muerte, sus verdes y extensas llanuras, en fin, todo su poético paisaje hace amarla y convida a gozar en su seno las tranquilas emociones del estudio y de la meditación.
Hastiado de la monotonía de la calurosa Honda, resolví hacer un paseo a Mariquita, tanto por contemplar sus tristísimas ruinas, como por admirar la belleza del paisaje que la rodea. Dista de Honda como tres leguas y el camino es un continuado panorama. ¡Una sabana risueña entrecortada por verdes bosquecillos de majestuosas ceibas y flexibles palmeras se ofrece desde luego a los ojos del viajero, que siente ensancharse su corazón, largo tiempo oprimido en la tortuosa y lóbrega ciudad que acababa de dejar, a la vista de aquella pomposa y gallarda naturaleza que respira por doquiera animación y vida!
Mariquita fundada definitivamente en el ameno sitio en que hoy se halla, por el capitán Francisco Núñez Pedroso, el día 8 de enero de 1553, con el nombre de |Marequipa, fue por largo tiempo una ciudad opulenta y rica, tanto por las abundantes minas que se trabajaban en sus cercanías, como por ser el entrepuente de una gran parte del comercio que la España hacía con sus colonias. Así es que a ella venían constantemente comerciantes peruanos a hacer sus compras, y a fijar su residencia muchas familias de elevada condición y considerable fortuna. Tanto por esto, como por la suavidad de su apasible y fresco clima, fue escogida Mariquita por la noble juventud llegada de la Península, para el teatro de sus torneos, placeres y molicie. Allí se veían las fiestas más suntuosas, los saraos más bulliciosos y galantes, los más alegres y espléndidos festines; en fin, esta ciudad vino a ser la Cánua de tierra firme. Según refieren las crónicas, en un día de Corpus se vieron en su plaza doce caballeros cruzados de la más distinguida nobleza española.
Más tarde, su alejamiento del río Magdalena fue un gran inconveniente para el comercio, y los principales negociantes se trasladaron a Honda; de suerte que su decadencia comenzó a fines del siglo XVII, época en que dejó de edificarse en su recinto. Después el abandono, la falta de industria y el coto acabaron de arruinarla
El mariscal Jiménez de Quesada, de vuelta de Europa, cual otro hijo pródigo lleno de enfermedades, desengaños y pobreza, buscó en Mariquita un asilo donde pasar con tranquilidad sus últimos días, y expiró en ella el 16 de febrero de 1579. Nada perpetúa su memoria; en vano busca el viajero su sepulcro para saludarlo. Los escombros de la casa que habitó y de la iglesia en que depositaron su cadáver son los únicos recuerdos de este célebre conquistador, cuyas cenizas fueron trasladadas a la Catedral de Bogotá.
Hoy Mariquita no presenta sino melancólicas ruinas, restos inanimados de su extinto poderío; templos derruidos, columnas destrozadas cubiertas de musgo y de hiedra, torres aisladas con alguna campana solitaria suspendida dela vacilante cúpula, pórticos y fachadas que se destacan de entre montones de piedras y de tierra, como queriendo desafiar la intemperie de los tiempos y el curso de los siglos, casas desiertas invadidas por el bosque o habitadas sólo por millares de murciélagos, cuyo lúgubre aleteo hacer crispar los nervios e inspira fatales presentimientos y por todas partes, la yerma y majestuosa soledad ... ¡Sublime espectáculo que convida al recogimiento y a la meditación!
La nada de las cosas humanas y la impotencia del hombre para perpetuar su efímera grandeza, están proclamadas elocuentemente por esas misteriosas ruinas vistas a la luz de la religión y de la filosofía. ¡En estos lugares santificados por la muda solemnidad del silencio, es donde el espíritu se aisla de la frágil y perecedera materia que lo rodea, y reconcentrándose en sí mismo reconoce a Dios, y le habla y en éxtasis divino lo contempla!
No quise separarme de Mariquita sin visitar la casa y el jardín del inmortal botánico Mutis. Todo está casi destruído; sólo se conservan la piedra en que él trazó un meridiano, y seis frondosos y lozanos canelos de los que él plantó y cultivó con tanto esmero. ¡Unicos monumentos elevados por la naturaleza a la memoria del sabio que le consagró su vida y sus estudios! ¡Bajo su sombra, lleno de admiración y de tristeza, evoqué su nombre, y trémulo de respeto, cogí algunas hojas y flores de esos árboles sagrados, que ni aun el hacha del ignorante leñador ha osado destruír!
Sin embargo, Mariquita parece levantarse de entre sus cenizas como el fénix y revive merced al cultivo del tabaco. Sus solares y casas están adquiriendo gran valor, los cotos han desaparecido, y una nueva generación sana, robusta y trabajadora se levanta. Además, su bellísima posición, su dulce clima (27° centígrados), refrescado por las puras brisas del Ruiz, el límpido Gualí, que én lánguido y gracioso giro la rodea, y que por tantos años ha arrullado su sueño de muerte, sus verdes y extensas llanuras, en fin, todo su poético paisaje hace amarla y convida a gozar en su seno las tranquilas emociones del estudio y de la meditación.
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miércoles, enero 19, 2005
Revocatoria ¿Quién dijo miedo?
Armando Moreno
El año 2005 ha tenido un comienzo muy agitado. Está por un lado, la obligatoriedad de que en los centros de educación se imparta la urbanidad de Carreño. Este asunto será tema de otro artículo. La otra noticia, y que no es nada nueva, es la revocatoria del mandato al alcalde.
Para empezar es necesario recordar que a los mariquiteños le encanta ir a las urnas. En el referendo sobre el agua se obtuvo una votación nada despreciable de 5444 votos. Y en el referendo de Uribe, cuando ningún candidato al concejo y a la alcaldía le hacía propaganda, la gente calladita fue y depositó su voto. Estos dos referendos son los ejemplos más claros que en Mariquita, cuando se trata de ir a las urnas no hay poder divino que la distraiga.
Si miramos las estadísticas de las elecciones del 26 de octubre de 2003 de una votación total de 12.571 votos, 11.999 fueron válidos de los cuales el actual alcalde obtuvo 4.760, o sea el 39.67% votos y los demás la bicoca 7.239, algo así como el 60.33%. La pregunta que se tiene que hacer es si ese 60.33% está conforme con el alcalde y qué tanto de ese 39.67% que acompañó al alcalde están con él.
Viendo las cifras así, escuetamente, cualquiera pensaría que el referendo contra la cabeza del alcalde es pan comido. Sin embargo, a medida que avance el referendo nos vamos a dar cuenta que revocar un mandato no es nada fácil.
Los mariquiteños saben que Hernán Cuartas heredó una serie de anomalías administrativas que él, de alguna manera, ha tratado de subsanar y que revocarle el mandato teniendo como punto central el problema del agua suena como a revanchismo.
Ya Crespo estando Hernán Cuartas posesionándose como alcalde dijo para ese entonces, sin pelos en la lengua, que al año, o sea este enero de 2005, le estaría armando la revocatoria del mandato. Y lo está cumpliendo. La pregunta es si lo que está haciendo es serio, porque cualquier ciudadano puede preguntarse cómo es posible que sin Hernán Cuartas haber empezado su gestión como alcalde lo haya descalificado desde el primer día de su posesión.
Fastidia que los promotores de la revocatoria del mandato sean los mismos que impulsaron el referendo del agua. Inicialmente decían que el referendo por el agua era eminentemente cívico, que la única preocupación era Mariquita. Sin embargo, sin excepción, quienes conformaban el equipo, cada uno por su lado, optaron por la política. De la noche a la mañana se convirtieron en candidatos a la alcaldía, al concejo, a la asamblea y hubo uno que promovió el voto en blanco. Hoy en día el grupo está hecho polvo. La pregunta ahora es para dónde van.
Lo único que quedó claro es que quienes salimos a votar por el referendo del agua fuimos asaltados en la buena fe.
Cierto es que desbaratar un contrato de derecho privado como el que tiene el municipio con la empresa que administra el agua no es nada fácil. Sin embargo, la gente no se explica cómo es que un movimiento, con 5.444 votos que obtuvieron en el referendo, no se haya constituido en una fuerza política capaz de disputar la alcaldía y que desde allí hicieran lo que le están pidiendo a Hernán Cuartas que haga. ¿Ausencia de liderazgo, de ideas, miedo?
Incapaces de haber sacado un candidato a la alcaldía, ahora le dicen al alcalde cómo hacer las cosas.
En fin, lo que si está claro es que para algunos exigir y criticar cuando no se tiene el poder es fácil, más cuando no se tiene nada que perder. Es el facilismo puro.
Sin embargo, no hay que subestimar a quienes están promoviendo la revocatoria. Todo ciudadano está en su derecho a demostrar su inconformismo. Lo peligroso de este referendo es que el alcalde no se de cuenta que muchos van a pescar en río revuelto y le cobren el año de desgaste que ha tenido la administración.
El alcalde está solo y no tiene equipo. Lo comenta el respetable público. Se demostró cuando unos funcionarios salieron por la radio a fustigar a los promotores de la revocatoria. No es con adjetivos de mal gusto que se va a ganar. Se necesita pensar con cabeza fría. Pienso que llegó la hora de que los funcionarios pongan sobre el escritorio del alcalde la carta de renuncia para que él, a su libre albedrío, sin presión de ninguna índole, conforme un nuevo gabinete.
Un funcionario debe saber que la democracia y la política son así, es necesario dar un paso al lado para que otros lleguen. Si creen que no es así, por favor dedíquese a otro oficio y busquen otro puesto.
Es cierto, a Mariquita le gustan las urnas, sospecho que esta vez a una nueva aventura no le van a jalar.
El año 2005 ha tenido un comienzo muy agitado. Está por un lado, la obligatoriedad de que en los centros de educación se imparta la urbanidad de Carreño. Este asunto será tema de otro artículo. La otra noticia, y que no es nada nueva, es la revocatoria del mandato al alcalde.
Para empezar es necesario recordar que a los mariquiteños le encanta ir a las urnas. En el referendo sobre el agua se obtuvo una votación nada despreciable de 5444 votos. Y en el referendo de Uribe, cuando ningún candidato al concejo y a la alcaldía le hacía propaganda, la gente calladita fue y depositó su voto. Estos dos referendos son los ejemplos más claros que en Mariquita, cuando se trata de ir a las urnas no hay poder divino que la distraiga.
Si miramos las estadísticas de las elecciones del 26 de octubre de 2003 de una votación total de 12.571 votos, 11.999 fueron válidos de los cuales el actual alcalde obtuvo 4.760, o sea el 39.67% votos y los demás la bicoca 7.239, algo así como el 60.33%. La pregunta que se tiene que hacer es si ese 60.33% está conforme con el alcalde y qué tanto de ese 39.67% que acompañó al alcalde están con él.
Viendo las cifras así, escuetamente, cualquiera pensaría que el referendo contra la cabeza del alcalde es pan comido. Sin embargo, a medida que avance el referendo nos vamos a dar cuenta que revocar un mandato no es nada fácil.
Los mariquiteños saben que Hernán Cuartas heredó una serie de anomalías administrativas que él, de alguna manera, ha tratado de subsanar y que revocarle el mandato teniendo como punto central el problema del agua suena como a revanchismo.
Ya Crespo estando Hernán Cuartas posesionándose como alcalde dijo para ese entonces, sin pelos en la lengua, que al año, o sea este enero de 2005, le estaría armando la revocatoria del mandato. Y lo está cumpliendo. La pregunta es si lo que está haciendo es serio, porque cualquier ciudadano puede preguntarse cómo es posible que sin Hernán Cuartas haber empezado su gestión como alcalde lo haya descalificado desde el primer día de su posesión.
Fastidia que los promotores de la revocatoria del mandato sean los mismos que impulsaron el referendo del agua. Inicialmente decían que el referendo por el agua era eminentemente cívico, que la única preocupación era Mariquita. Sin embargo, sin excepción, quienes conformaban el equipo, cada uno por su lado, optaron por la política. De la noche a la mañana se convirtieron en candidatos a la alcaldía, al concejo, a la asamblea y hubo uno que promovió el voto en blanco. Hoy en día el grupo está hecho polvo. La pregunta ahora es para dónde van.
Lo único que quedó claro es que quienes salimos a votar por el referendo del agua fuimos asaltados en la buena fe.
Cierto es que desbaratar un contrato de derecho privado como el que tiene el municipio con la empresa que administra el agua no es nada fácil. Sin embargo, la gente no se explica cómo es que un movimiento, con 5.444 votos que obtuvieron en el referendo, no se haya constituido en una fuerza política capaz de disputar la alcaldía y que desde allí hicieran lo que le están pidiendo a Hernán Cuartas que haga. ¿Ausencia de liderazgo, de ideas, miedo?
Incapaces de haber sacado un candidato a la alcaldía, ahora le dicen al alcalde cómo hacer las cosas.
En fin, lo que si está claro es que para algunos exigir y criticar cuando no se tiene el poder es fácil, más cuando no se tiene nada que perder. Es el facilismo puro.
Sin embargo, no hay que subestimar a quienes están promoviendo la revocatoria. Todo ciudadano está en su derecho a demostrar su inconformismo. Lo peligroso de este referendo es que el alcalde no se de cuenta que muchos van a pescar en río revuelto y le cobren el año de desgaste que ha tenido la administración.
El alcalde está solo y no tiene equipo. Lo comenta el respetable público. Se demostró cuando unos funcionarios salieron por la radio a fustigar a los promotores de la revocatoria. No es con adjetivos de mal gusto que se va a ganar. Se necesita pensar con cabeza fría. Pienso que llegó la hora de que los funcionarios pongan sobre el escritorio del alcalde la carta de renuncia para que él, a su libre albedrío, sin presión de ninguna índole, conforme un nuevo gabinete.
Un funcionario debe saber que la democracia y la política son así, es necesario dar un paso al lado para que otros lleguen. Si creen que no es así, por favor dedíquese a otro oficio y busquen otro puesto.
Es cierto, a Mariquita le gustan las urnas, sospecho que esta vez a una nueva aventura no le van a jalar.
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